"...Hoy en día el escritor que quiera combatir la mentira y la ignorancia y quiere decir la verdad debe luchar al menos con cinco dificultades. Precisa coraje para decir la verdad que en todas partes está sofocada. Inteligencia para reconocerla dado que en todas partes está escondida. El arte de tornarla manejable como un arma. Suficiente criterio para elegir a aquellos en cuyas manos será eficaz. Y finalmente suficiente astucia para difundirla entre ellos..." Bertolt Brech

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16 may. 2013

El Pentagono se otorga el poder de reprimir “disturbios inesperados”

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JEAN-GUY ALLARD – El carácter fascista del poder imperial se acentuó gravemente este lunes. Con la introducción de unos cambios sutiles a una regulación de la ley, titulada “Apoyo a la Defensa Civil de Agencias del Orden Público”, los militares se han concedido – silenciosamente – el privilegio de tomar el control de las calles sin obtener el consentimiento previo de las autoridades  locales o estatales.
Un precedente que cambia reglas del juego respetadas desde unos dos siglos, según un texto del analista Jed Morey, publicado este martes en el rotativo Long Island Press, de Nueva York.
Según Morey, el aspecto más preocupante de la modificación de la normativa es la inclusión de un lenguaje impreciso que permite la intervención militar en caso de  ”disturbios civiles”.
Aquí la nueva formulación tal como enunciada por el Pentagono.

“Los comandantes militares federales tienen la autoridad, en circunstancias extraordinarias de emergencia donde la autorización previa del Presidente es imposible y las autoridades locales debidamente constituidas son incapaces de controlar la situación, de participar temporalmente en las actividades necesarias para calmar disturbios civiles inesperados a gran escala.”
Bruce Afran, un abogado de libertades civiles y profesor de derecho constitucional en la Universidad de Rutgers, citado por Morey, llama la regla “una toma de poder desenfrenada por los militares,” y dice: “Es muy impactante porque en realidad esto viola la presunción  que el ejército está bajo control civil “.
Uno de los aspectos más inquietantes de los nuevos procedimientos que rigen el mando militar sobre el terreno en caso de disturbios civiles se refiere a la autoridad.
No sólo no se logró definir qué circunstancias serían tan graves para que la autorización del presidente sea “imposible” sino que se concede la autoridad presidencial por completo a unos  funcionarios de Defensa definidos como“comandantes militares”.
“Esto no es diferente de la cláusula de los poderes de emergencia en la Constitución [del Reich alemán] Weimar. Se trata de una concesión de poder de emergencia a los militares para gobernar sobre cualquier  parte del país a su discreción “.
Afran también expresa temor sobre la referida autoridad “para participar temporalmente en las actividades necesarias para sofocar disturbios a gran escala.”
“Todas estas leyes (represivas) tienen una cosa en común y es que no tienen definiciones. ¿Por cuánto tiempo es temporal? No hay nada que lo diga aquí. Las definiciones son absurdamente amplias”, insiste el académico.
El comentario de Morey – titulado “U.S. Military ‘Power Grab’ Goes Into Effect” (longislandpress.com) – permite darse cuenta de la lenta pero segura evolución de la “democracia” norteamericana hacia el fascismo más auténtico. El que  sueñan las grandes corporaciones que orientan de verdad y más que nunca, el destino de esta nación.
La tragedia de Boston y cualquier evento violento reportado por la prensa sensacionalista  norteamericana tiene como función de ofrecer al fascismo imperial más oportunidades de expandirse, frente a un público ya bien condicionado, rehén de su ignorancia.

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La guerra psicologica permanente

Las características de la guerra actual, por el control de los mercados y de los recursos naturales no renovables del planeta que implica en todos los casos, el reordenamiento económico, político, social y cultural de grandes regiones del mundo mediante la absoluta supremacía tecnológica, es definida como "guerra de cuarta generación". Sin embargo y a pesar de los eufemismos, la guerra aún consiste en imponer la voluntad propia al adversario, por cualquier medio. El secreto fundamental de la guerra es el secreto, dice el clásico manual militar de operaciones, ¿entonces como operar en un universo en el que todos estamos siendo observados? En escenario en el que las corporaciones están en guerra contra cualquier forma de disidencia que no pueda ser usada en su beneficio, por vía directa o indirecta. En el que el control de los aparatos militares, de gobierno, de legislación y de justicia, responden directamente al control de estas corporaciones . Y en el que cualquiera por banalidad o indiscreción, es capaz de grabar o tomar imágenes o vídeo, de cualquier persona o acontecimiento. Mientras que tres o cuatro compañías controlan todo el tráfico informativo, nuestras preferencias y nuestras conductas son tipificadas y analizadas. Somos espiados todo el tiempo. En un mundo virtual en donde renunciamos a nuestra privacidad casi voluntariamente, alentados por las practicas socialmente instituidas. Por tanto la resistencia necesariamente debe ser global. La guerra actual es sobretodo tecnológica, de control, propaganda y desinformación masiva, es una Guerra Irregular, Asimétrica. Ésta es operada sobre nuestra voluntad mediante la propaganda sistemática y masiva, y repite como siempre lo ha hecho la propaganda de guerra, "tu eres débil", "tu no tienes posibilidades de ganar, ni siquiera tu propia salvación", "tú solo puedes claudicar antes o después", RÍNDETE .

"...En ésta clase de guerra, (<< psicológica permanente, irregular, asimétrica, de cuarta generación >>), no puedes -no debes- medir el éxito del esfuerzo a través del número de puentes destruidos, edificios tumbados, vehículos quemados, o bajo cualquier otro estándar que ha sido utilizado en la guerra regular tradicional. La tarea es destruir la eficacia y la efectividad de los esfuerzos del adversario y su capacidad de utilizar a la población para sus propios fines..."

Curtis E. Lemay

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El problema del capitalismo serio es similar al de las hadas y los duendes, es decir: nadie ha conseguido pruebas de su existencia salvo en la mitología.