"...Hoy en día el escritor que quiera combatir la mentira y la ignorancia y quiere decir la verdad debe luchar al menos con cinco dificultades. Precisa coraje para decir la verdad que en todas partes está sofocada. Inteligencia para reconocerla dado que en todas partes está escondida. El arte de tornarla manejable como un arma. Suficiente criterio para elegir a aquellos en cuyas manos será eficaz. Y finalmente suficiente astucia para difundirla entre ellos..." Bertolt Brech

Buscar en este blog

Si usted tiene problemas para visualizar esta pagina, elimine los cookies en su navegador web ( Internet Explorer, Mozilla, Crome, etc ) y vuelva a cargar esta dirección en la barra de direcciones

Últimas Notas

9 oct. 2012

¿Posmoderna?

Viernes, 21 de marzo de 2003
por Juan Gelman

Esta nota pronto cumplirá 10 años. 
Mientras; seguimos en Auschwitz.

http://elsudamericano.files.wordpress.com/2012/10/obomney-2012.jpg?w=710Caen las bombas sobre Irak y uno se pregunta qué clase de civilización es ésta. ¿Realmente posmoderna? Bush hijo anunció que reescribirá la historia del mundo y los que fabrican el pensamiento halcón ya están prescribiendo los nuevos pasos. “Aunque Hussein se vaya, otras tiranías, como las de Irán y Corea del Norte, seguirán amenazando la paz del mundo”, afirma Max Boot, del Consejo de Relaciones Exteriores de Nueva York. 

“No requiere mucha imaginación pensar en otros escenarios que podrían demandar una acción militar preventiva, por ejemplo, Pakistán”, aporta Thomas Donelly, del muy pro-Likud Instituto Empresarial Estadounidense. Cabe reconocer que el británico Robert Cooper, gurú de Tony Blair en materia de política exterior, es mucho más claro. “El mundo posmoderno debe acostumbrarse a aplicar dos pesos y dos medidas”, sostiene en un texto recopilado en el volumen Reordering the World: the long-term implications of September 11 que el Foreign Policy Centre de Londres publicó el año pasado. Y no se anda con chiquitas.

“Entre nosotros (el Norte que se considera el único Occidente, desde luego) debemos actuar de acuerdo con las leyes y en el contexto de un sistema de seguridad abierto y cooperativo. Pero cuando se trata de Estados anticuados que están fuera del continente europeo posmoderno, debemos volver a utilizar los métodos más duros de una época anterior: la fuerza, el ataque preventivo, el engaño, todo lo necesario para tratar con quienes siguen inmersos en el mundo de cada Estado para sí, propio del siglo XIX”, declara Mr. Cooper sin ambages. “La manera más lógica para enfrentar el caos (el nuestro, el tercermundista, el de los países que ahora llaman ‘fracasados’, desde luego), y la que se empleó con más frecuencia en el pasado, es la colonización... Se necesita una nueva forma de imperialismo... un imperialismo cuya finalidad, como la de todo imperialismo, es imponer el orden y la organización.” No otra cosa proclamó en el 2000, bastante antes de los atentados del 11/9, el “Proyecto para el nuevo siglo estadounidense” (véase Página/12 del 3/10/02): que “el liderazgo de EE.UU. es bueno tanto para EE.UU. como para el mundo”, que sus fuerzas armadas deben realizar “tareas policiales” en todo el planeta y que esto “exige el liderazgo de EE.UU. más que el de las Naciones Unidas”. Más claro, échele sangre iraquí, mañana qué otra se verá.

¿A dónde fue a parar el viejo humanismo de Occidente? ¿O la deshumanidad se origina en el centro mismo de la civilización occidental, como sospecha George Steiner? ¿El pensamiento deshumano no estuvo presente acaso en el nacimiento mismo de la modernidad? ¿Los teólogos españoles no discutían si los indígenas de las Américas colonizadas y saqueadas tenían alma o no la tenían? ¿Voltaire no aseguró que los negros están más cerca del mono que del ser humano? Y como recuerda Carl Amery, ¿no existió en el siglo XVIII un entomólogo danés llamado Johann Christian Fabricius que “probó” la inferioridad de la raza negra porque uno de sus parásitos, la pulga pediculus nigritarius, era menos desarrollada –según él– que la padecida por la raza blanca, la pediculus humanus? Nótese el racismo de la ilustrada Ilustración: las pulgas del blanco son humanas, las otras no. La globalización posmoderna entraña la vuelta al peor proyecto civilizatorio de Occidente, el que acentúa el genocidio por hambre, el que fomenta el peor individualismo, el del “sálvese quien pueda”, el que empobrece espiritualmente, divide y fragmenta a la humanidad, crea una temperatura inédita en la lucha por la supervivencia acelerando el incremento de la pobreza, la indigencia, la desocupación, y ahora impone nuevamente la guerra, las guerras que vendrán. Esta clase de globalización pretende la gestión del mundo, destruye sin miramientos los recursos naturales y es administrada por gobiernos que convierten a la democracia en un cascarón hueco. El poder que globaliza considera que el planeta es una gran empresa en la que sobran millones de empleados que hay que despedir. Es una ilusión creer que vivimos el después de Auschwitz. Seguimos en Auschwitz.

Para enfrentar el nuevo desorden mundial que la Casa Blanca y sus aliados empujan tal vez no haya otro camino que insistir, es decir, resistir. Las manifestaciones por la paz que tuvieron lugar en todo el mundo, esos millones de seres humanos de diferente nacionalidad, religión, sexo, edad, color de piel, que ocuparon y seguirán ocupando las calles del mundo para decir No a la guerra construyen el comienzo de una defragmentación de la humanidad. La paz se ha convertido en una causa de humanidad por primera vez en la historia. Es un momento de resistencia contra, de resistencia negativa, pero puede preparar la materialización de un núcleo utópico, un motor de futuro. “No valdría la pena mirar un mapamundi en el que no figurase la utopía, porque le faltaría el único país donde la Humanidad se posa a diario”, dijo Oscar Wilde. El siglo que pasó demuestra que ningún régimen, por totalitario que fuere, logró impedir que por sus grietas y resquicios respiraran los pulmones del sueño y el deseo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Archivo por temas

A Proxi Mada Mente (62) Afganistán (1) África (1) Agrotóxicos y transgénicos (45) Antropologia (11) Apuntes (46) Arte contemporáneo (4) Aviones de Guerra (7) Black Power (1) Bolivia (5) Brasil (1) Campesinos (14) Canadá (1) Cerdos y pescados (20) Chile (18) China (1) Ciencia (20) CINE (36) Collage (18) Colombia (13) Crítica Social (53) Cuba (21) Cultura Blog (6) Debates (40) Declaraciones y comunicados (51) Deportivas (4) Derechos Humanos (90) Económicas (39) Ecuador (2) Escuchar este blog (1) Europa (24) Euskal Herria (3) Filosofía (22) Fotos Periodísticas (14) Fu Turismo (45) Grecia (1) Guattari (2) Haití (4) Historia Política (119) Historietas y Cómics (5) Honduras (1) Humor (12) Imperialismo y Guerra Permanente (203) Indignados (16) Internet (27) Investigaciones Periodisticas (17) Iran (10) Israel (7) Japón radioactivo (4) Juegos de Pc (1) Karl Korsch (1) Kurdistan (1) Latinoamérica (58) Líbano (2) Libia (39) Libros (24) Literatura (16) Literatura Fantastica (3) Mates en la paz (3) México (6) Mirá lo que te digo (35) Mitos y fabulas (5) Mujeres (5) Música como bandera (63) Nicaragua (10) Noticias de Ayer (25) Pachamama (8) Paleontólogia-Genética-Evolución (5) Palestina (12) Paraguay (2) Peronismo (47) Perros (4) Perú (4) Pierre Lévy (1) Poesia (30) Politica (149) Presentaciones (2) Pueblos Originarios (29) Radio (18) Revista (9) Sindicales (18) Siria (34) Soledad Rosas (1) Solidaridad (7) Teoría Política (96) Terrorismo estatal a cielo abierto (58) Tv (17) Venezuela (65) Videos de Internet (6) Viejas costumbres (55) Vietnam (4) Yanquilandia (36) Zapata Vive (3)

La guerra psicologica permanente

Las características de la guerra actual, por el control de los mercados y de los recursos naturales no renovables del planeta que implica en todos los casos, el reordenamiento económico, político, social y cultural de grandes regiones del mundo mediante la absoluta supremacía tecnológica, es definida como "guerra de cuarta generación". Sin embargo y a pesar de los eufemismos, la guerra aún consiste en imponer la voluntad propia al adversario, por cualquier medio. El secreto fundamental de la guerra es el secreto, dice el clásico manual militar de operaciones, ¿entonces como operar en un universo en el que todos estamos siendo observados? En escenario en el que las corporaciones están en guerra contra cualquier forma de disidencia que no pueda ser usada en su beneficio, por vía directa o indirecta. En el que el control de los aparatos militares, de gobierno, de legislación y de justicia, responden directamente al control de estas corporaciones . Y en el que cualquiera por banalidad o indiscreción, es capaz de grabar o tomar imágenes o vídeo, de cualquier persona o acontecimiento. Mientras que tres o cuatro compañías controlan todo el tráfico informativo, nuestras preferencias y nuestras conductas son tipificadas y analizadas. Somos espiados todo el tiempo. En un mundo virtual en donde renunciamos a nuestra privacidad casi voluntariamente, alentados por las practicas socialmente instituidas. Por tanto la resistencia necesariamente debe ser global. La guerra actual es sobretodo tecnológica, de control, propaganda y desinformación masiva, es una Guerra Irregular, Asimétrica. Ésta es operada sobre nuestra voluntad mediante la propaganda sistemática y masiva, y repite como siempre lo ha hecho la propaganda de guerra, "tu eres débil", "tu no tienes posibilidades de ganar, ni siquiera tu propia salvación", "tú solo puedes claudicar antes o después", RÍNDETE .

"...En ésta clase de guerra, (<< psicológica permanente, irregular, asimétrica, de cuarta generación >>), no puedes -no debes- medir el éxito del esfuerzo a través del número de puentes destruidos, edificios tumbados, vehículos quemados, o bajo cualquier otro estándar que ha sido utilizado en la guerra regular tradicional. La tarea es destruir la eficacia y la efectividad de los esfuerzos del adversario y su capacidad de utilizar a la población para sus propios fines..."

Curtis E. Lemay

General Estadounidense

El problema del capitalismo serio es similar al de las hadas y los duendes, es decir: nadie ha conseguido pruebas de su existencia salvo en la mitología.