"...Hoy en día el escritor que quiera combatir la mentira y la ignorancia y quiere decir la verdad debe luchar al menos con cinco dificultades. Precisa coraje para decir la verdad que en todas partes está sofocada. Inteligencia para reconocerla dado que en todas partes está escondida. El arte de tornarla manejable como un arma. Suficiente criterio para elegir a aquellos en cuyas manos será eficaz. Y finalmente suficiente astucia para difundirla entre ellos..." Bertolt Brech

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Últimas Notas

29 nov. 2011

Para una refundación de las prácticas sociales


Felix Guattari

Unas semanas antes de su muerte el 29 de agosto de 1992, Félix Guattari, envió a Le Monde Diplomatique este texto fundamental, acerca del papel de los medios masivos de manipulación.
La rutina de la vida diaria y la banalidad del mundo tal como nos lo presentan los medios de comunicación, nos rodean de una atmósfera reconfortante en la que todo deja de tener verdadera importancia. Nos tapamos los ojos; nos obligamos a no pensar en el paso de nuestros tiempos, que velozmente deja atrás nuestro pasado conocido, que borra formas de ser y de vivir que aún están frescas en nuestra mente y emplasta nuestro futuro en un horizonte opaco cargado de densas nubes y miasmas. Dependemos aún más que nunca de la garantía de que nada está asegurado. La desintegración de una de ellas ha desestabilizado el equilibrio de las dos "superpotencias" de ayer, que durante tanto tiempo se apuntalaron la una a la otra. Los países de la antigua Unión Soviética y de Europa del este se han visto arrastradas a un drama sin solución aparente. Los Estados Unidos, por su parte, no se han salvado de las violentas turbulencias de la civilización, como hemos visto en Los Ángeles. Los países del Tercer Mundo aún no se han sacudido la parálisis de encima: África, en especial, está estancada en un atroz tiempo muerto. Los desastres ecológicos, el hambre, el desempleo, el aumento del racismo y la xenofobia plagan, como tantas otras amenazas este fin de milenio. Al mismo tiempo, la ciencia y la tecnología han evolucionado a una extrema velocidad, facilitando al hombre los medios para resolver prácticamente todos sus problemas materiales. Pero la humanidad no ha sacado partido de estos medios, y sigue perpleja, impotente ante los retos a los que se enfrenta. Contribuye pasivamente a la contaminación del agua y del aire, a la destrucción de los bosques, al cambio climático, a la desaparición de una gran cantidad de especies, al empobrecimiento del capital genético de la biosfera, a la destrucción de los paisajes naturales, a la asfixia en que viven sus ciudades y al progresivo abandono de los valores culturales y de las referencias morales acerca de la solidaridad y la fraternidad... La humanidad parece haber perdido la cabeza o, más específicamente, la cabeza ya no trabaja en sintonía con el cuerpo. ¿Cómo puede la humanidad encontrar la brújula para reorientarse dentro de una modernidad cuya complejidad le sobrecoge?

Meditar sobre esta complejidad, renunciar, en particular, al enfoque reductivo del cientificismo cuando lo que hace falta es cuestionar sus prejuicios e intereses a corto plazo: esta es la perspectiva necesaria para entrar en esa era que he definido como "post-media", en un momento en el que todas las grandes revoluciones contemporáneas, positivas y negativas están siendo juzgadas de acuerdo con la información que se filtra por la industria de los medios de masas, que retiene sólo una descripción del evento [le petit coté événementiel] y nunca plantea lo que está en juego en toda su complejidad.

Es cierto que es difícil conseguir que las personas salgan de sí mismas, se olviden de sus preocupaciones más inmediatas y reflexionen sobre el presente y el futuro del mundo. Le faltan motivaciones colectivas para hacerlo. Casi todos los medios antiguos de comunicación, de reflexión y de diálogo se han disuelto en favor de un individualismo y una soledad a menudo equiparables a ansiedad y neurosis. Por eso yo abogo por la invención -bajo los auspicios de una nueva confluencia de la ecología medioambiental, la ecología social y la ecología mental- de un nuevo montaje colectivo de enunciados en lo que se refiere a la familia, al colegio, al barrio, etc...

El funcionamiento de los medios de masas actuales, y de la televisión en particular, es contraria a esta perspectiva. El telespectador permanece pasivo frente a la pantalla, preso de un relación semihipnótica, aislado del otro, vacío de consciencia de responsabilidad.

Sin embargo, esta situación no ha de durar indefinidamente. La evolución tecnológica introducirá nuevas posibilidades de interacción entre el medio y su usuario y entre los usuarios mismos. La confluencia de la pantalla audiovisual, la pantalla telemática y la pantalla de ordenador podría llevar a una auténtica revigorización de una inteligencia y una sensibilidad colectivas. La ecuación que rige actualmente (medios=pasividad) puede desaparecer más rápidamente de lo que pensamos. Evidentemente, no podemos esperar un milagro de estas tecnologías: todo dependerá, en último instancia, de la capacidad de los grupos de gente para hacerse con ellos y aplicarlos a fines apropiados.

La constitución de grandes mercados económicos y espacios políticos homogéneos, del tipo en que se están convirtiendo Europa y occidente, tendrá, de modo similar, un impacto en nuestra forma de ver el mundo. Pero estos factores gravitan en direcciones opuestas, de tal modo que el resultado dependerá de la evolución de las relaciones de poder entre los distintos grupos sociales, que, debemos tener en cuenta, aún no se han definido. A medida que se acentúa el antagonismo industrial y económico entre los Estados Unidos, Japón y Europa, la disminución en los costes de producción, la evolución de la productividad y la conquista del "mercado de valores" serán objetivos cada vez más elevados, que producirán un aumento en el desempleo estructural y un dualismo social cada vez más acentuado en las ciudadelas capitalistas. Esto sin mencionar su ruptura con el Tercer Mundo, que dará un giro cada vez más violento y trágico como consecuencia del crecimiento de la población.

Por otra parte, el asentamiento de estos grandes ejes de poder sin duda contribuirá a que se instituya una regulación -podríamos llamarla "orden planetario"- de naturaleza geopolítica y ecológica. Al favorecer la aplicación de grandes cantidades de recursos para fines de investigación o programas humanitarios y ecológicos, la presencia de estos ejes podría desempeñar un papel determinante en el futuro de la humanidad. Pero a la vez sería inmoral y poco realista aceptar que la actual, casi maniquea división entre ricos y pobres, débiles y poderosos, crecerá indefinidamente. Desgraciadamente fue desde esta perspectiva desde la que, sin duda sin darse cuenta, los firmantes del llamado Heidelberg Appeal (presentado en la conferencia de Río) promulgaron la idea de que todas las decisiones fundamentales de la humanidad en cuestión de ecología deben depender de las iniciativas de las élites científicas (véase, en Le Monde Diplomatique, la editorial de Ignacio Ramonet, de julio de 1992, y el artículo de Jean-Marc Lévy-Leblond, de agosto de 1992). Este es el resultado de una increíble miopía cientificista. En efecto, ¿Cómo podemos no darnos cuenta de que una parte esencial de los riesgos ecológicos que corre el planeta surgen de esa división en la subjetividad colectiva entre ricos y pobres? Los científicos deben encontrar su lugar dentro de una nueva democracia internacional que ellos mismos deben promover. ¡Y con esto no pretendo avivar ese mito del científico omnipotente que les impulsa por el camino!

¿Cómo podemos volver a conectar la cabeza y el cuerpo? ¿Cómo podemos combinar la ciencia y la tecnología con los valores humanos? ¿Cómo podemos ponernos de acuerdo sobre proyectos comunes respetando a la vez la singularidad de las posturas individuales? En el actual clima de impasividad, ¿con qué medios podemos provocar un despertar de las masas, un nuevo renacimiento? ¿Será el temor a una catástrofe provocación suficiente? Los accidentes ecológicos como el de Chernobyl, sin duda han provocado una reacción de la opinión pública. Pero no es sólo cuestión de blandir amenazas; es necesario avanzar hacia logros de orden práctico. También hay que tener en cuenta que el miedo en sí puede ejercer poder de fascinación. El presentimiento de una catástrofe puede despertar el deseo subconsciente de que ésta se produzca, el anhelo de la nada, el instinto de destruir. Fue así como durante el nazismo las masas de alemanes vivieron atrapadas en la fantasía del fin del mundo asociada a una redención mítica de la humanidad. El énfasis debe estar, sobre todo, en la reconstrucción de un diálogo colectivo capaz de producir prácticas innovadoras. Sin un cambio de mentalidad, sin entrar en la era postmedia, no puede haber un control duradero del entorno. Sin embargo, sin modificaciones en el entorno social y material, no puede haber un cambio en las mentalidades. Nos encontramos ante un círculo que me lleva a postular la necesidad de fundar una "ecosofía" que enlace la ecología medioambiental con la ecología social y mental.

Desde esta perspectiva ecosófica, no se plantearía la posibilidad de reconstruir una ideología hegemónica, como lo fueron las principales religiones y el marxismo. Es absurdo, por ejemplo, que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial defiendan la propagación de un único modelo de crecimiento para el tercer mundo. África, América Latina y Asia deben poder seguir diferentes caminos socioculturales hacia el desarrollo.

El mercado mundial no tiene que dirigir la producción de todos los grupos humanos en nombre del crecimiento universal. El crecimiento capitalista no deja de ser puramente cuantitativo, mientras que un crecimiento complejo se ocuparía esencialmente de lo cualitativo. No es ni la hegemonía del Estado (como aparece en el socialismo burocrático) ni la del mercado mundial (bajo la bandera de las ideologías neo liberales) la que debe dictar el futuro de las actividades humanas y sus objetivos esenciales. Es, por tanto, necesario poner en marcha un diálogo planetario y promover una nueva ética de la diferencia que sustituya los poderes capitalistas actuales por una política basada en los deseos de las personas. Pero, ¿no nos llevaría esto al caos? A esta pregunta mi respuesta sería que la trascendencia del poder ya lleva, en todo caso, al caos, como demuestra la crisis actual. ¡En todo caso, el caos democrático es mejor que el caos producto del autoritarismo!

Ni el individuo ni el grupo pueden evitar un salto existencial al caos. Esto es lo que hacemos cada noche al vagar al mundo de los sueños. La pregunta fundamental es saber qué ganamos con este salto: ¿un sentimiento de desastre o el descubrimiento de nuevos contornos de lo posible? ¿Quién controla el caos capitalista actual? ¡El mercado de valores, las multinacionales y, en menor grado. los poderes del Estado! ¿En su mayor parte, organizaciones descerebradas! La existencia de un mercado mundial es sin duda indispensable para la estructuración de las relaciones económicas internacionales. Pero no podemos esperar que este mercado milagrosamente regule el intercambio entre seres humanos en este planeta. El mercado inmobiliario contribuye al desorden en nuestras ciudades. El mercado del arte pervierte la creación estética. Es por tanto de esencial importancia que, junto con el mercado capitalista, aparezcan mercados territorializados que dependan del apoyo de formaciones substanciales, que reafirmen su modelo de valorización. Del caos capitalista debe surgir lo que yo llamo los "imanes" de valores: valores diversos, heterogéneos y disensuales [dissensuelle].

Los marxistas basaron el movimiento histórico en la necesidad de una progresión dialéctica fundamental de la lucha de clases. Los economistas liberales confían ciegamente en que el mercado libre resolverá las tensiones y las diferencias y dará lugar al mejor de los mundos. Y sin embargo, los hechos confirman (si es que hacen falta pruebas) que el progreso no está mecánica ni dialécticamente relacionado con la lucha de clases, con el desarrollo de la ciencia y la tecnología, con el crecimiento económico ni con el mercado libre... Crecimiento no es sinónimo de progreso, como demuestra cruelmente el bárbaro resurgir de enfrentamientos sociales y urbanos, de conflictos interraciales y tensiones económicas mundiales.

El progreso social y moral no se puede disociar de las prácticas colectivas e individuales que le anteceden. El nazismo y el fascismo no fueron males temporales, no fueron accidentes históricos que con el tiempo se superaron. Constituyen potencialidades que siempre están presentes; siguen poblando nuestro universo virtual: el estalinismo de los gulags, el despotismo maoísta, todo esto puede reaparecer mañana en nuevos contextos. Un microfascismo de varias caras prolifera en nuestras sociedades y se manifiesta en el racismo, la xenofobia, la fiebre del fundamentalismo religioso, el militarismo, la opresión de la mujer. La historia no garantiza el tránsito irreversible por las "fronteras progresivas". Sólo las prácticas humanas -el voluntarismo colectivo- pueden protegernos de caer en aún peores barbaridades. En este sentido, sería completamente ilusorio ponernos en manos de los imperativos formales para la defensa de los "derechos del hombre" o de los "derechos de las gentes". Los derechos no los garantiza una autoridad divina, dependen de la vitalidad de las instituciones y formaciones de poder que alimentan su existencia.

Una condición fundamental para conseguir fomentar con éxito una nueva conciencia planetaria se apoyaría, por tanto, en nuestra capacidad colectiva para la creación de sistemas de valores que se escapen de la laminación moral, psicológica y social de la valorización capitalista, que sólo está enfocada al beneficio económico. La alegría de vivir, la solidaridad y la compasión hacia otros son sentimientos que están al borde de la extinción y deben ser protegidos, reavivados e impulsados en nuevas direcciones. Los valores éticos y estéticos no nacen de los imperativos ni de los códigos trascendentales. Exigen una participación existencial basada en una inmanencia que debe reconquistarse continuamente. ¿Cómo creamos o expandimos un universo de valores de estas características? Desde luego no renunciando a las lecciones morales.

El poder de sugestión de la teoría de la información ha contribuido a ocultar la importancia de las dimensiones enunciativas de la comunicación. Nos lleva a olvidarnos de que, para que un mensaje tenga significado, debe ser recibido, no sólo transmitido. La información no se puede reducir a sus manifestaciones objetivas, es esencialmente, la producción de subjetividad, el proceso en que los universos incorpóreos adquieren consistencia [prise de consistance]. Estos elementos no pueden ser reducidos a un análisis en términos de improbabilidad ni calculados sobre la base de las elecciones binarias. La verdad de la información hace referencia a un acontecimiento existencial que tiene lugar dentro de quienes la reciben. Su registro no es de datos exactos, sino de la importancia de un problema, de la consistencia de un universo de valores. La actual crisis de los medios y la entrada en una era postmedia son los síntomas de una crisis mucho más profunda.

Lo que quiero subrayar es el carácter fundamentalmente pluralista, plurinuclear y heterogéneo de la subjetividad contemporánea, a pesar de la homogeneización a la que está sometida por parte de los medios de masas. En este sentido, una persona ya constituye un "colectivo" de componentes heterogéneos. Un fenómeno subjetivo hace referencia a territorios personales (el cuerpo, el ser) pero, al mismo tiempo, a territorios colectivos (la familia, la comunidad, el grupo étnico). Y a eso deben añadírsele todos los procesos de subjetivación encarnados en el habla, la escritura, la informática y la tecnología.

En las sociedades precapitalistas, la iniciación a las cosas de la vida y a los misterios del mundo se transmitía a través de las relaciones entre miembros de la familia, de la misma generación, de clanes, de gremios, a través de relaciones rituales, etc... Este tipo de intercambio directo entre individuos se ha ido haciendo cada vez menos frecuente. La subjetividad se forja a través de mediaciones múltiples, mientras que las relaciones individuales entre generaciones, sexos y grupos afines se ha debilitado. Por ejemplo, el papel desempeñado por los abuelos como fuente de memoria intergeneracional para los niños en muchos casos ha desaparecido. El niño se desarrolla a la sombra de la televisión, de los juegos de ordenador, de las telecomunicaciones, de los cómics... Esta naciendo una nueva soledad de la máquina que, sin estar exenta de mérito, debe transformarse continuamente para adaptarse a los renovados patrones sociales. Más que de relaciones de oposición se trata de forjar un enramado polifónico entre el individuo y lo social. Aún está por componer de este modo una música subjetiva.

La nueva conciencia planetaria deberá replantearse el maquinismo. A menudo seguimos considerando la máquina y el espíritu humano como términos opuestos. Algunos filósofos mantienen que la tecnología moderna nos ha cerrado el acceso a nuestros cimientos ontológicos, a nuestro ser primordial. ¿Y si, por el contrario, una vuelta al espíritu y a los valores humanos fuera de la mano de una nueva alianza con las máquinas?

Los biólogos asocian la vida con un nuevo enfoque al maquinismo relacionado con la célula y los órganos del cuerpo, los lingüistas, los matemáticos y los sociólogos exploran otras modalidades de maquinismo. Ampliando así el concepto de máquina, subrayamos algunos de sus aspectos, hasta la fecha poco analizados. Las máquinas no son totalidades encerradas en sí mismas. Mantienen relaciones determinadas con una exterioridad espacio temporal, así como con universos de signos y campos de virtualidad. La relación entre el interior y el exterior de un sistema mecánico no es sólo el resultado del consumo de energía, de la producción de un objeto: se manifiesta igualmente a través de filos (phylums)(2) genéticos. Una máquina sale a la superficie del presente como culminación de una estirpe anterior, y es el punto de partida o de ruptura desde el que se desarrollará una estirpe evolucionaría en el futuro. Explicar cómo surgen estas genealogías y campos de alteridad es complejo. Están continuamente siendo transformadas por las fuerzas creativas de las ciencias, las artes, las transformaciones sociales, que se entrelazan y constituyen una mecanoesfera que rodea nuestra bioesfera -no como el yugo restrictivo de una armadura externa, sino como eflorescencia mecánica abstracta que explora el futuro de la humanidad.

La vida del ser humano se sacrifica, por ejemplo, en una carrera contra el retrovirus del sida. Las ciencias biológicas y la tecnología médica deberán ganar la batalla contra esta enfermedad o, al final, la especie humana será eliminada. De modo similar, la inteligencia y la sensibilidad han sufrido una mutación total como resultado de la nueva tecnología informática, que se infiltra cada vez más en las fuerzas motivadoras de la sensibilidad, de los actos y de la inteligencia. Actualmente estamos siendo testigos de una mutación de la subjetividad que quizás sobrepase en importancia a la invención de la escritura o de la imprenta.

La humanidad debe someterse al matrimonio entre la razón, el sentimiento y las múltiples manifestaciones del maquinismo, o se arriesga a sumirse en el caos. Una renovación de la democracia podría tener como objetivo una gestión pluralista de sus componentes maquinistas. De esta manera, la justicia y la legislación forjarían nuevos vínculos con el mundo de la tecnología y la investigación (este ya es el caso con las comisiones que investigan los problemas éticos surgidos de la biología y la medicina contemporánea, pero debemos también crear comisiones que investiguen el aspecto ético de los medios, del urbanismo, de la educación). Es necesario, en suma, delinear de nuevo las auténticas entidades existenciales de nuestra época, que ya no se corresponden con los que existían hace tan solo unas pocas décadas. Lo individual, lo social y lo mecánico se superponen, al igual que la justicia, la ética, la estética y la política. Se está produciendo un importante cambio en los objetivos: valores como la resingularización de la existencia, la responsabilidad ecológica y la creatividad mecánica están siendo llamadas a constituir el centro de una nueva polaridad progresiva que sustituya la antigua dicotomía derecha-izquierda.

La maquinaria de producción que se encuentra en la base de la economía mundial comulga de manera nunca vista con las llamadas industrias líder. No tiene en cuenta los otros sectores que caen a la cuneta porque no generan beneficios de capital. La democracia de las máquinas tendrá que volver a equilibrar los actuales sistemas de valorización. Producir una ciudad limpia, habitable, animada, plena de interacción social, desarrollar una medicina humana y efectiva y una educación enriquecedora son objetivos tan dignos como los de la línea de producción de automóviles o los de un equipo electrónico de alto rendimiento.

Las máquinas de hoy en día - tecnológicas, científicas, sociales - son capaces potencialmente de alimentar, vestir, transportar y educar a todos los seres humanos: los medios están disponibles, a nuestro alcance, para mantener con vida a los 10 billones de habitantes de este planeta. Son los sistemas de motivación para la producción y distribución justa de productos los que no dan la talla. La participación en la consecución de un bienestar material y moral, en una ecología social y mental, debería valorarse al mismo nivel que el trabajo en sectores líder o en especulación financiera.

La naturaleza misma del trabajo es la que ha cambiado como resultado de la prevalencia, siempre en aumento, de los aspectos no materiales de su fórmula: conocimiento, deseo, gusto estético, preocupaciones ecologistas. La actividad física y mental del hombre se encuentra cada vez unida a los aparatos técnicos, informáticos y de comunicación. En este sentido, las concepciones de Ford o Taylor sobre cómo organizar los centros industriales y sobre la ergonomía han sido superados. En el futuro será cada vez más necesario apelar a la iniciativa individual y colectiva, en todas las fases de producción y distribución (e incluso de consumo). La constitución de un nuevo paisaje de articulación colectiva del trabajo - en particular el que resulta del papel predominante de la telemática, la informática y la robótica - pondrá en tela de juicio las antiguas estructuras jerárquicas y, como consecuencia, llamará a una revisión de las actuales normas salariales.

Reflexionemos acerca de la crisis agrícola que se vive en los países desarrollados. Es legítimo que los mercados agrícolas se abran al tercer mundo, donde las condiciones climáticas y de productividad son a menudo más aptas para la producción agrícola que las de los países situados más al norte. Pero, ¿significa esto que los agricultores americanos, europeos y japoneses deban abandonar el campo y migrar a las ciudades? Por el contrario, es necesario redefinir la agricultura y la ganadería en estos países con el fin de valorar adecuadamente sus aspectos ecológicos y conservar el medioambiente. Bosques, montañas, ríos, costas, todo ello constituye un capital no capitalista, una inversión cualitativa que debe aportar un beneficio y debe volver a valorizarse continuamente, lo que implica, en particular, un replanteamiento radical de la posición que ocupan el agricultor y el pescador.

Lo mismo ocurre con las tareas domésticas: será necesario que los hombres y mujeres responsables de criar a los hijos –una tarea que no deja de complicarse cada vez más- reciban una remuneración adecuada. En general, una serie de actividades "privadas" empezarían a ocupar su puesto en el nuevo sistema de valorización económica que tendría en cuenta la diversidad y la heterogeneidad de las actividades de una utilidad social, estética o éticamente.

Para hacer posible un crecimiento de la clase asalariada que contemple el gran número de actividades sociales que están pendientes de ser valoradas, los economistas deberán quizás concebir una renovación de los sistemas monetarios actuales y de los sistemas de salarios. La coexistencia, por ejemplo, de divisas fuertes, que participen en el juego de la competencia económica mundial, con divisas protegidas, que no se cambien y que se localicen en un espacio social concreto, permitiría aliviar la pobreza extrema al distribuirse los bienes que surgen exclusivamente de un mercado interno y haría posible la proliferación de una gran gama de actividades sociales, actividades que de este modo perderían su imagen de aparente marginalidad.

Una revisión tal de la división y valorización del trabajo no implica necesariamente una disminución indefinida de la jornada laboral, ni adelantar la edad de jubilación. Sin duda, el maquinismo tiende a liberalizar cada vez más el "tiempo libre". Pero, libre ¿para qué?, ¿para dedicarse a actividades de ocio prefabricadas?, ¿para quedarse pegado a la televisión? ¿Cuántos jubilados no se hunden en la desesperación y la depresión tras unos cuantos meses en su nueva situación de inactividad? Paradójicamente, una redefinición ecosófica del trabajo iría paralela a un aumento en el periodo vital dedicado al trabajo. Esto implicaría una hábil separación del tiempo de trabajo dedicado al mercado financiero, y del dedicado a una economía de valores sociales y mentales. Nos podemos imaginar, por ejemplo, jubilaciones moduladas que permitieran a los trabajadores, empleados y directivos que así lo deseasen mantener algún vínculo con las actividades de sus compañeros, especialmente con aquellas de carácter social y cultural. ¿No es absurdo que sean rechazados abruptamente justo cuando habían adquirido el más amplio conocimiento acerca de su campo de trabajo y cuando podrían resultar más útiles en el área de formación e investigación? La perspectiva de una reorganización social y cultural de estas características llevaría naturalmente a una nueva relación transversal entre los ensamblajes productivos y el resto de la comunidad.

Ya se están llevando a cabo programas experimentales con este enfoque dentro del marco de los sindicatos. En Chile, por ejemplo, se da un nuevo sindicalismo unido orgánicamente a su entorno social. Los militantes del "sindicalismo territorial" no sólo se ocupan de la defensa de los trabajadores pertenecientes al sindicato, sino también de las dificultades que viven los desempleados, las mujeres y los niños del barrio donde operan. Estos sindicatos participan en la organización de programas pedagógicos y culturales, y se interesan por problemas de salud, higiene, ecología y urbanismo. (Esta expansión del campo de competencia y de acción del trabajador no está bien vista por las fuerzas jerárquicas de la maquinaria sindicalista tradicional). En este país, los grupos en favor de la "ecología de la jubilación" se dedican a la organización cultural y relacional de los ancianos.

Es difícil, si bien fundamental, dar vuelta de hoja y olvidarnos de los viejos sistemas de referencia basados en una ruptura de oposición entre izquierda y derecha, socialismo y capitalismo, economía de mercado y economía de planificación estatal… No se trata de crear un punto de referencia "centrista", equidistante de ambos extremos, sino de disociarse de este modelo de sistema basado en una adhesión total, en un fundamento supuestamente científico o en conceptos trascendentales judiciales y éticos dados a priori. La opinión pública, ante las clases políticas, ha desarrollado una alergia a los discursos programáticos, a los dogmas que no toleran la diversidad de opinión. Pero, mientras el debate público y los mecanismos de debate no han renovado sus formas de expresión, existe un gran peligro de que se alejen cada vez más del ejercicio de la democracia y se acerquen a la pasividad de la abstención o al activismo de las facciones reaccionarias. Esto significa que en una campaña política, no se trata tanto de conquistar el apoyo masivo del público para una idea, sino de ver cómo la opinión pública se estructura en múltiples segmentos sociales vitales. La realidad ya no es una e indivisible. Es plural y está marcada por líneas de posibilidad que la práctica humana puede coger al vuelo. Además de la energía, la información y los nuevos materiales, el deseo de escoger y asumir un riesgo se coloca en el núcleo de los nuevos retos de la era de la máquina, sean tecnológicos, sociales, teoréticos o estéticos.

Las "cartografías ecosóficas" que deben ser instituidas tendrán como particularidad que no sólo asumen las dimensiones del presente sino también las del futuro. Se interesarán tanto por lo que la vida del ser humano en la tierra será dentro de treinta años como por el sistema de transporte público de dentro de tres. Estas cartografías llevan implícitas la responsabilidad de velar por las generaciones futuras, o lo que el filósofo Hans Jonas denomina "una ética de responsabilidad"(2). Es inevitable que las decisiones que se hagan a largo plazo choquen con los intereses a corto plazo. Hay que conseguir que los grupos sociales afectados por estos problemas reflexionen sobre ellos, modifiquen sus costumbres y sus coordenadas mentales, que adopten nuevos valores y postulen un significado humano para las transformaciones tecnológicas del futuro. En una palabra, negociar el presente en el nombre del futuro.

No se trata, sin embargo, de una cuestión de apoyarnos en visiones totalitarias y autoritarias de la historia, mesianismos que, en el nombre del paraíso o del equilibrio ecológico, pretendan gobernar la vida de todos y cada uno de nosotros. Cada "cartografía" representa una particular perspectiva del mundo que, aun cuando sea adoptada por un gran número de personas, siempre contendrá un cierto elemento de incertidumbre en su seno. Este es, en verdad, el más precioso capital, posible simiente de una auténtica receptividad hacia los demás. La receptividad ante la disparidad, la singularidad, la marginalidad e incluso, la locura no surge sólo de los imperativos de la tolerancia y la fraternidad, sino que constituye una preparación esencial, una llamada permanente a ese orden de incertidumbre y la eliminación de las fuerzas del caos que siempre persiguen a las estructuras dominantes, autosuficientes que creen en su propia superioridad. Esta receptividad revolucionaría o restauraría la dirección de estas estructuras recargándolas con nueva potencialidad activando a través de ellas nuevas líneas de flujo creativo.

En medio de esta situación, se debe hallar una llama de verdad, que fulmine mi impaciencia por que los demás adopten mi punto de vista, y mi falta de buenas intenciones cuando intento forzar a otro a que acate mis deseos. No sólo debo aceptar esta adversidad, debo de amarla por lo que es: debo buscarla, comunicarme con ella, sumirme en ella, aumentarla. Me sacará de mi narcisismo, de mi ceguera burocrática y me devolverá un sentimiento de finitud que toda la subjetividad puerilizante de los medios de masas intenta ocultar. La democracia ecosófica no se entregaría a lo fácil para conseguir un acuerdo consensual: se dedicará a una metamodelación disensual. Con ella, la responsabilidad emerge del ser para transmitir al otro.

Sin la defensa de esta subjetividad de la diferencia, de lo atípico, de la utopía, nuestra época podría toparse con atroces conflictos de identidad como los que las gentes de la antigua Yugoslavia están sufriendo. Sería inútil apelar a la moralidad y al respeto hacia los derechos. La subjetividad desaparece en los valores vacíos del beneficio y el poder. Rechazar la posición que ocupan actualmente los medios, al mismo tiempo que se buscan nuevas formas de interactividad social para una creatividad institucional y un enriquecimiento de los valores ya sería un paso importante hacia una renovación de las prácticas sociales.

[Traducción: Carolina Díaz]

Notas

Este artículo apareció bajo el título "Pour une refondation des pratiques sociales" en Le Monde Diplomatique (Oct. 1992): 26-7.

1. Los editores de Le Monde Dip. añaden aquí una nota explicativa sobre el significado de filo (phylum): estirpe primitiva de la que surge una serie genealógica.

2. Hans Jonas, Le Principe responsabilité. Une éthique pour la civilisation technologique, traducido al francés por Jean Greisch (Paris: Editions du Cerf, 1990). The Imperative of Responsibility: In Search of an Ethics for the Technological Age, traducido por H. Jonas and D. Herr (Chicago: University of Chicago Press, 1984).
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Micropolítica. Cartografías del Deseo de Felix Guattari y Suely Rolnik

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26 nov. 2011

Asamblea contra el saqueo, por la vida y la dignidad

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LA LUCHA SIGUE - NO NOS HAN VENCIDO



17º Encuentro de la Unión de Asambleas Ciudadanas
25 al 28 de Noviembre, Ciudad de Buenos Aires
La Unión de Asambleas Ciudadanas es un espacio de encuentro y organización de asambleas socio-ambientales y organizaciones autónomas que luchan y resisten frente al avance de toda actividad que atente contra la vida mediante producción contaminantes y con politicas de saqueo, a la privatización y extranjerización de la tierra, la expropiación de territorios a comunidades originarias, a la criminalización y judicialización de la protesta social y la militarización de los territorios en conflicto. Se construye como un espacio de aprendizaje, intercambio de experiencias de lucha, articulación y construcción de estrategias colectivas y de acciones conjuntas contra las políticas de recolonización y en defensa de los bienes comunes naturales, los derechos humanos y la autodeterminación de los pueblos.

En Plaza Congreso CABA, 25 y 26 de noviembre

Para conocer lo que sucede en nuestro país. Para dialogar con los afectados y afectadas por la contaminación.
Para conocer de qué manera contaminan, saquean y destruyen nuestro país
Traé a tu familia, tus amigos/as, tu compañeros/as de trabajo…

En la Universidad Nacional de Luján, 27 y 28 de noviembre

Podrás participar y debatir estrategias que nos conduzcan hacia el buen vivir
Participar – Involucrarse - Organizarse horizontalmente - Generar fuerza asamblearia
Poner el cuerpo – Sumarse – Crecer - Autorganizarse
Construir poder para enfrentar a quienes imponen el saqueo, la contaminación y la destrucción de nuestros territorios. Lograr que las localidades y los pueblos decidamos nuestra forma de desarrollo.

La UAC es una articulación de colectivos que intenta responder a estos desafíos.
Avisos y consultas
En paralelo a estas actividades, por un lado, se montará en la plaza una feria en la que las organizaciones podrán disponer los materiales necesarios para visibilizar sus problemáticas y luchas. Por el otro, se realizarán actividades artísticas que acompañen, desde otros lenguajes, la exposición de problemáticas socioambientales.
Twitter- http://twitter.com/prensauac

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25 nov. 2011

Cada cual con su quimera


Charles Baudelaire


(publicado en "La Presse", el 28 de agosto de 1862, bajo el título A cada cual la suya)
Bajo un inmenso cielo gris, en una inmensa llanura polvorienta, sin caminos, sin hierba, sin un cardo, sin una ortiga, tropecé con varios hombres que caminaban encorvados.

Cada cual llevaba a la espalda una enorme Quimera, tan pesada como un saco de harina o de carbón, o la mochila de un soldado de infantería romana.

Pero la monstruosa bestia no era un peso inerte; por el contrario, envolvía y oprimía al hombre con sus músculos elásticos y poderosos; se prendía con sus dos enormes garras al pecho de su montura; y su fantástica cabeza coronaba la frente del hombre como uno de aquellos cascos horribles con los cuales los antiguos guerreros pretendían aumentar el terror en su enemigo.

Interrogué a uno de aquellos hombres y le pregunté a dónde iban de ese modo. Me respondió que no lo sabían, ni él, ni los otros; pero que sin duda iban a alguna parte, porque se sentían empujados por una irresistible necesidad de caminar.

Cosa curiosa: ninguno de estos viajeros parecía irritado con el feroz animal colgado de su cuello y pegado a su espalda; se diría que lo consideraba parte de sí mismo. Ninguno de aquellos rostros fatigados y serios reflejaba desesperación alguna; bajo la cúpula hastiante del cielo, los pies hundidos en el polvo de un suelo tan desolado como el mismo cielo, caminaban con el aspecto de los condenados a esperar
por siempre.

Y el cortejo pasó a mi lado y se perdió en la atmósfera del horizonte, por donde la redonda
superficie del planeta se oculta de la curiosidad de la mirada humana.

Durante unos instantes me obstiné
en querer comprender aquel misterio; pero pronto la irresistible Indiferencia se abatió sobre mí, y me sentí más agobiado que ellos con sus opresivas Quimeras.
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24 nov. 2011

Quien se acuerda de mi



Joselo Schuap y León Gieco

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Antonio Gramsci: Introduccion a la filosofía de la praxis

Primera parte
Introducción al estudio de la filosofía y del materialismo histórico

Capítulo 1
Algunos puntos preliminares de referencia
Hay que destruir el prejuicio, muy difundido, de que la filosofía es algo muy difícil por el hecho de ser la actividad intelectual propia de una determinada categoría de científicos especialistas o de filósofos profesionales y sistemáticos. Por consiguiente, hay que empezar demostrando que todos los hombres son “filósofos” definiendo los límites y las características de esta «filosofía espontánea», propia de «todo el mundo», es decir, de la filosofía contenida:
a) En el lenguaje mismo, que es un conjunto de nociones y de conceptos determinados y no sólo de palabras gramaticalmente vacías de contenido.
b) En el sentido común y en el buen sentido.
c) En la religión popular y, por consiguiente, en todo el sistema de creencias, de supersticiones, de opiniones, de modos de ver y de actuar que se incluyen en lo que se llama en general «folklore».
Después de haber demostrado que todos son filósofos, aunque sea a su manera, inconscientemente, porque en la más mínima manifestación de una actividad intelectual cualquiera, el «lenguaje», se contiene ya una determinada concepción del mundo, se pasa al segundo momento, al momento de la crítica y de la conciencia, es decir, a la cuestión de si es preferible «pensar» sin tener conciencia crítica de ello, de modo disgregado y ocasional, esto es, «participar» en una concepción del mundo «impuesta» mecánicamente, por el ambiente exterior y, por tanto, por uno de los grupos sociales en que todos nos vemos automáticamente inmersos desde nuestra entrada en el mundo consciente (que puede ser el pueblo donde vivimos o la provincia, que puede tener origen en la parroquia y en la «actividad intelectual» del cura o del viejo patriarca que dicta leyes con su «sabiduría», en la mujer que ha heredado la sapiencia de las brujas o en el pequeño intelectual agriado por su propia estupidez y por su impotencia en la acción), o es preferible elaborar la propia concepción del mundo consciente y críticamente y, en conexión con esta labor del propio cerebro, elegir la propia esfera de actividad, participar activamente en la producción de la historia del mundo, ser guía de uno mismo y no aceptar pasiva y supinamente que nuestra personalidad sea formada desde fuera.
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Derechos y Humanos versión Obama, el cinismo y la perversión sin limites



Artículo de Voltairenet que demuestra una vez más, como Amnistía Internacional o Human Rights Watch, son solo otro engranaje del Sionismo Imperialista de Washington, la comisión trilateral, Bilderberg y las corporaciones transnacionales.

Suzanne Nossel, antigua ayudante del embajador de USA en las Naciones Unidas Richard Holbrooke y actualmente Ayudante para Asuntos de Organización Internacionales de Hillary Clinton, ha sido seleccionada como la nueva Directora Ejecutiva de Amnistía Internacional en USA. En el cumplimiento de sus obligaciones en el Departamento de Estado de USA, explotó con diligencia los derechos humanos para beneficiar las ambiciones imperiales.

La Sra. Nossel había trabajado anteriormente para Human Rights Watch, así como para Bertelsmann Media Worldwide y para el Wall Street Journal como Vice Presidente de Estrategia y Operaciones.
Asociate al crimen
La Sra. Nossel ha lanzado varias campañas contra Irán, Libia y Siria. En meses recientes se hizo notar por desinformar al Human Rights Council en Ginebra con el objetivo de conseguir la resolución que autorizó la guerra en Libia adoptada por el Consejo de Seguridad. Las alegaciones de las Sra Nossel han resultado desacreditadas desde entonces.
La Junta directiva de AI-USA consideró que el compromiso de Suzanne Nossel con las administraciones de Clinton y Obama eran prueba suficiente de su competencia y decidieron no guardar ningún rencor contra ella por los crímenes cometidos en Yugoslavia, Afganistán, Irak, Líbano, etc.

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Aliaa Magda Elmahdy y Hanane Zemali


Para la moral fetichista, opresora y machista, de las iglesias y el mercado de consumo, no hay nada más subversivo que una mujer desnuda.

http://image.excite.it/magazine/foto/Hanane-Zemali-Mi-spoglio-contro-il-maschilismo/2-Hanane-Zemali02.jpgAliaa es una activista Egipcia de veinte años, que con una acción similar a las de las chicas Ucranianas de FEMEN, lucha por los derechos de las mujeres. Alia decidió utilizar las plataformas de las redes virtuales para manifestar su desacuerdo con las practicas sexistas, que ocultan la dominación y opresión de las mujeres. Vestida con unas medias y unos zapatos rojos, Elmahdy exhibe su desnudez en una serie de fotografías publicadas en su blog bajo el título "Arte desnudo", donde afirma que son "un grito en contra de la sociedad de la violencia, el racismo, el sexismo, el acoso sexual y la hipocresía".

" Hasta los años 70, llevaron a juicio a las modelos que se mostraban desnudas para los artistas de las escuelas de arte, aún esconden los libros de arte y destruyen las estatuas desnudas de la antigüedad, entonces quítense la ropa y mírense en el espejo, quemen sus cuerpos que se desprecian a sí mismos y desháganse de sus complejos sexuales para siempre, antes de intentar humillarme con su chauvinismo, o intentar negarme mi libertad de expresión", escribió Elmahdy en su blog "Memorias revolucionarias".

Hanane Zemali otra joven activista Tunesina, también sigue el ejemplo de FEMEN y Aliaa Magda fotografiándose semidesnuda "me desnudo contra el machismo"
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22 nov. 2011

Bonapartismo Cristinista - Tirando piedras

"...yo aprendí hace mucho tiempo que en la economía
y en la política,
no hay buenos ni malos..."

frase de cierre "... ayúdennos porque nadie puede tirar la primera piedra ..."

Discurso en el cierre del XVII conferencia de la Unión Industrial Argentina.Martes 22 de Noviembre
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21 nov. 2011

Easy Rider



Esta no es la Harley de Peter Fonda, sino un ciclomotor de 50 cmts 3 de cilindrada de fabricación Argentina. Su orgulloso propietario, de todos modos fantasea con la misma libertad, que deseaban encontrar los protagonistas de aquel clásico del cine contracultural.

El no sabe explicar claramente porque le resulta más apropiado que su vehículo lleve flecos, bandera y una larga horquilla delantera.

En cualquier caso, todo eso es apenas decoración alegórica, no tiene utilidad, ni cumple ninguna función mecánica. Pero transforman a la moto, en un objeto único y particular, que lo distingue del resto.
El es "único" en tanto funciona, asociado al objeto particularmente arreglado.
Así se reproduce la ideología dominante. Quién tiene la mejor moto, es el mas afortunado. Es "el mejor".
Todos somos al fin objetos, cosas, en tanto para existir en la realidad dependemos de nuestros objetos descartables. Nuestra chatarra nos posee, y nos convierte en objetos. Somos nosotros también transitorios, descartables, en tanto cosas.

En la película de Holywood de 1969 la moto del protagonista, tenia nombre propio y no era cualquier nombre, se llamaba Captain América.

http://2.bp.blogspot.com/-IAtIgA-7VZU/TskY4KPCtvI/AAAAAAAAASA/uR1FRfmIyzo/s400/policia%2Bmaldita%2Boprime.jpg
Pimienta en Wall Street
Este ejemplo sirve también para explicar, como las imágenes funcionan en si mismas, dentro de un relatos/discurso, como proyecciones y flujos de información explicita y subliminal, mil veces reiterada por los medios masivos de las corporaciones financieras, o estatales, gerenciados por empleados a sueldo de los mismos intereses.

Proyecciones que afectan los deseos y la voluntades de los sujetos pasivos, inmóviles e indefensos frente al discurso alienante de la propaganda de consumo.
Cuarenta años después de Easy Rider, las consecuencias del gran poder de construir subjetividad, de la propaganda ideológica masiva de hollywood, ni siquiera es imaginable para la mayoría de sus consumidores finales, que participan de ese relato mediocre y superficial de la vida y que la vivencian con una emocionalidad, nunca sublimada, siempre mediada por objetos, símbolos y representaciones ajenas y hostiles.

La insatisfacción de los protagonistas de aquella película, por la vida monótona que la sociedad estadounidense de finales de los sesentas les proponía, es hoy la forma fundamental de la dominación de las voluntades de todos los consumidores posmodernos de objetos diseñados para romperse. y "pasar de moda". El mecanismo es obvio, solo es posible satisfacer la angustia, consumiendo; ajustándose a los patrones, reproduciendo la dominación, y los hábitos que el gran hermano (Big Brother) establece.

Lo más probable es que la persona de la fotografía durante su vida, nunca consiga el dinero para una Harley, por lo que es lógico deducir que gran parte de ese tiempo, seguirá creyendo que quien consiga comprar una, será más libre o mas feliz que él.

Su proceder entonces, será repetir los modos y las conductas de aquellos que él considera exitosos, "realizados", "felices", a los que "no les falta nada", los que tienen todo lo que desean...
Dependerá a fin de cuentas, de cuales limites legales, éticos y personales. esté dispuesto a romper, en pos de alcanzar y mantener su pequeña fortuna.
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La guerra de quinta generación



El vicepresidente de Obama admite " yo soy un Sionista "

Los intereses del club Bilderberg para invadir Libia con mercenarios partes 1 y 2
Por Sirio Quintero en Aporrea

La invasión mercenaria a la Jamahiriya Libia marca una nueva etapa de la agenda del Club Bilderberg. El único oponente histórico al cual el Club Bilderberg no ha logrado someter es la organización colectiva basada en la comuna familiar. Una visión hegemónica desde la antropología política, devela las razones por las cuales la cultura, tradición y modelo político de Libia debía, según la visión de ellos, ser destruido a toda costa por los mercenarios e instituciones al servicio de poder imperial. 

La teoría política contemporánea de crítica profunda, incluso la marxista, ha olvidado destacar este vital tópico sobre la organización estatal basada en la comuna familiar. Precisamente en esto, Gaddafi estuvo “como faro de luz” para los hermanos africanos y lo señala él en su último testamento. (<comentario> Marx y Engels caracterizan a la familia, en especial el matrimonio, como una institución social que reproduce la lógica alienante de la dominación, y naturaliza el orden social en la vida privada , "...En tres realidades, trabajo, producción de necesidades nuevas y familia, están dados todos los elementos que originan, la alienación del hombre..." vea Milciades Peña ¿Que es el marxismo? ).

Las comunas, sean éstas de raíz familiar, tribal o territorialidad colectiva, constituyen un objetivo bélico del imperialismo y como tal, las comunas siempre han sido un tópico presente en los planes políticos de los intelectuales del Club Bilderberg, tales como Bertrand Russell, Zbigniew Brzezinski, Henry Kissinger, Samuel Huntington. 

El presente análisis debe ser visto como un aporte para desenmascarar una temática aun no develada al público, pero que en diferentes escenarios de estrategia político-militar y de seguridad ya ha sido expuesta. La consolidación de una capacidad de respuesta cierta, urge incorporar definitivamente la organización popular a esta lucha, democratizando y haciendo participativo el conocimiento, en un escenario de guerra de cuarta generación, sabiendo que existe una fase de guerra de quinta generación orientada a eliminar, con agentes “detonantes biológicos”, a líderes mundiales emblemáticos sin dejar rastros perceptibles.

1.-LA FAMILIA: TRANCA EN EL PASO EL ESTADO SOBERANO  AL NUEVO ORDEN MUNDIAL - Bertrand Russell

Sería un examen incompleto sobre ataque al pueblo libio el poner a la riqueza petrolera como principal motivo del genocidio de la OTAN y sus mercenarios en la Yamahiriya. Los Bilderberger ambicionan, planifican y combaten maquiavélicamente a largo plazo por metas más allá de lo material inmediato, contra obstáculos de mayor importancia y enemigos más ‘peligrosos’. Sí, realmente lo más temido por los núcleos hegemónicos ante la Yamahiriya Libia ha sido la consolidación familiar y su reflejo en la organización política estatal de admirable referencia para toda el África y los demás Pueblos de Sur, línea en la cual intenta consolidarse la Revolución Bolivariana Latinoamericana con epicentro en Venezuela. 

En Libia se está utilizando la guerra bacteriológica, dando fin a la fase de la globalización y abriendo el paso al establecimiento del gobierno mundial; a ello se suma la utilización de la bomba FAE (Fuel-Air Explosive), ‘explosivos de aire y combustible’, apodada ‘bomba atómica del pobre’, una nueva arma genocida, la cual, además de su poder explosivo superior al TNT, es un aerosol que aspira todo el oxígeno en la zona de impacto en un radio de 2km², y fue lanzada contra la población de Bani Walid, habiendo exterminado en la noche del dieciocho de octubre a más de mil doscientos habitantes (http://www.libiahabla.org/?p=1969), paralelo fue asesinado el anciano pacífico y reconciliador Jefe supremo de la Tribu de Warfalla en Bani Walid, una de la tribus más grandes de Libia y decidida defensora del patriota suelo de la Jamahiriya. En tierra libia se está aplicando, así, uno de los doce disparadores de conflictos, para desestabilización de Estados soberanos y para consolidar una nueva estructura de poder mundial, anunciados por Daniel Estulin y Adrián Salbuchi. 

Los desalojos de la etnia de romaníes irlandeses –travellers- en Gran Bretaña, en el condado de Essex, a unos 40km de Londres (Violentos desalojos contra comunidad gitana en Reino Unido: http://www.granma.cubaweb.cu/2011/10/20/interna/artic01.html ) constituye el intento de borrar todo vestigio de organización comunal capaz de superarse en condiciones autogestionarias e independiente del control político por parte de un Estado capitalista represivo, saqueador y anulador de la producción familiar, de sus bienes acumulados y de las ofertas de servicios comunitarios compensatorios. Estados opresores pasan por encima de la propiedad privada comunal pues se resisten a dejar crecer iniciativas de autogestión comunal que conducirían a la independencia de los pueblos contra los mecanismos de esclavitud moderna: hipoteca de la propia fuerza de trabajo para adquirir viviendas, créditos impagables, trabajo sub-pagado con eliminación progresiva de los beneficios de jubilación y mecanismos de elección de candidatos no postulados desde la bases populares, sino representantes de los grupos hegemónicos locales y respondiendo a intereses de los núcleos de poder mundial.

El ataque a la Jamahiriya Libia, un Estado de comunas obedece a un plan de gobierno mundial, el cual pasa también por someter a China (http://resistencialibia.info/?p=551). En este contexto cobra aun más relevancia el modelo de organización de comités del Estado libio. Gaddafi rememoró, en su último testamento conocido, que los “comités populares dirigen nuestro país”. Estos comités populares constituyen una expresión del “concepto de la democracia real”, un legado que Gaddafi logró sembrar en su pueblo y que explica su admirable resistencia ante los bombardeos y mercenarios genocidas del poder imperial invasor, cuyos objetivos ocultos eran ciertamente dejar sin infraestructura a las organizaciones comunitarias tribales.

Dichos comités se han basado en la cohesión familiar fundamentada en el respeto a la sabiduría del jefe tribal. Además de ser celosos portadores de la cultura y  la tradición ancestrales de la Jamahiriya Libia, esos comités se ocupaban de la intermediación para promover la convivencia pacífica y la protección de la familia mediante la solución de necesidades de vivienda, de salud, de educación, de alimentación y de acogencia a hermanos vecinos desvalidos. Precisamente fortalezas como éstas, manifiestas en la organización política de la Jamahiriya Libia, han sido el tipo de blanco a demoler considerado en las ideas germinales que nutrieron al Club Bilderberg, como brazo político, para la pretendida creación del nuevo orden mundial. Bertrand Russell fue el mentor intelectual de esas élites. 

El principal contenido ideológico-imperialista de B. Russell, queda expuesto en sus tres libros The scientific outlook (TSO, 1931); Education and the Social Order (ESO, 1932) y The impact of science on Society (ISS, 1952). Ellas constituyeron las conferencias que Russell ofreció originalmente en las sociedades elitistas en el Ruskin College de Oxford y en la Royal Society of Medicine de Londres, desde donde se planificó la alianza entre países de población blanca para aplicar una política de genocidio mundial contra la ‘población de color’ causando una ‘muerte negra’. Al respecto afirmaba Russell: “Yo no considero que el control de la natalidad es la única vía en la cual la población puede ser contenida del incremento. Existen otras, las cuales, uno debe suponer, oponentes del control de la natalidad preferirían. Guerras, tal como apuntaba hace un momento, han estado siendo al respecto decepcionantes, sin embargo, la guerra bacteriológica puede probarse más efectiva. Si una muerte negra pudiese ser diseminada, a lo largo de todo el mundo, una vez en cada generación, los sobrevivientes podrían procrear libremente sin hacer al mundo demasiado lleno. En esto no habría nada que debiese ofender la conciencia del devoto o contener las ambiciones de los nacionalistas. El estado de cosas podría ser en algo displacentero, pero ¿qué hay con eso? [¿cuál es el problema en eso? N.dT].  Realmente los pueblos de inteligencia alta son indiferentes a la felicidad, especialmente a la de otros pueblos” [el resaltado es en este caso y los siguientes nuestro] (ISS, 1952: 127-128).

Las elucubraciones realizadas por ‘Sir’ Bertrand Russell, “Premio Nobel de literatura”(1950), sobre los preparativos a largo plazo para la imposición del modelo de nuevo orden mundial, aunque poco conocidas, se bifurcan en tres áreas: (1) La identificación de la familia como el enemigo más grande de los Estados que pretenden imponer el orden mundial, (2) los métodos de destrucción familiar y (3) el uso de la educación para diseminar ideologías pseudo-científicas, como el tecnocratismo y el constructivismo, los cuales deberían conducir a instaurar el pensamiento débil, especialmente desplazando erróneamente metodologías de las ciencias naturales como las matemáticas hacia las ciencias humanas como la pedagogía y las ciencias de la educación.

Para los promotores de la instauración de un gobierno planetario a partir de la creación de un nuevo orden mundial no existen diferencias políticas o religiosas fundamentales. Sólo existen tendencias políticas deseables o corrientes políticas inconvenientes, ambas catalogadas según sirvan o atenten contra la preservación del privilegiado estatus de vida y dominación que han alcanzado los países por tradición colonialistas y sus nuevos aliados.
El nuevo gobierno mundial estaría en manos de la oligarquía, quien accedería a los más avanzados conocimientos tecnológicos para consolidar y preservar su poder a costa de las masas ignorantes ciegas y acientíficas (TSO, 1931:142; 235). 

La educación seria el instrumento predilecto para amoldar el pensamiento social (ESO, 1932:14; 154), mientras que la familia seria el blanco a ser destruido puesto que es la única instancia capaz de frenar los cambios sociales que la clase tecnocrática quisiese inducir y ella es una fuerza opuesta al Estado desde que éste existe (ESO, 1932: 48). 

2.- LA DESTRUCCIÓN DE LA FAMILIA COMO OBJETIVO POLÍTICO DE LA OLIGARQUÍA MUNDIAL

Para los oligarcas promotores del nuevo orden mundial no existe ni catolicismo ni comunismo, tampoco ni liberalismo ni socialismo, como enemigos políticos: “La sociedad científica será simplemente la oligárquica, tanto en el comunismo o socialismo” (TSO, 1931:233), además en el capitalismo, así como donde exista cualquier forma de democracia (Idem). 

Para la oligarquía mundial representada en el Club Bilderberg, su único enemigo lo constituyen las raíces culturales, afectivas y morales que son sembradas por la familia y que pueden frenar su proyecto de difusión de la tecnocracia amoral como modelo de vida, de valores y de liderazgo en la sociedad. En consecuencia habrá que destruir la familia: “El sentimiento de parentesco tiene una poderosa influencia en el comportamiento, no sólo en la mujer, sino en el hombre. Nosotros no tenemos data disponible para juzgar que les sucedería si sus sentimientos fueran removidos, pero sí podemos conjeturar con seguridad que ambos podrían ser cambiados enormemente. Es probable que la mujer sintiese pocos deseos de niños en esas circunstancias (…) Es probable que la relación del hombre y la mujer se desarrollase de modo trivial y que la afectividad conyugal llegase a ser algo raro. Probablemente el hombre llegaría a ser menos inclinado al trabajo duro (…) Es dudoso, sin embargo, en un mundo donde la familia no existiese, que el hombre ordinario se dedicase por sí mismo a eventos que ocurriesen después de su muerte (…) A pesar de todo, hay una gran cuestión que debe ser dicha en vista a la otra cara del asunto. Todas las emociones posesivas son peligrosas, y no menos aquellas de los padres hacia sus hijos” (ESO, 1932: 50).

Los promotores de la creación de un gobierno mundial hallaban dos grandes obstáculos para la concretar una ‘solución lógica’ (genocidio mediante una ‘muerte negra’ y hambrunas) al problema de regular desde una autoridad mundial la ‘sobrepoblación’ que impedía el avance en su plan hegemónico: “Hay suficiente disposición para crear una fuerte autoridad internacional, pero ésta será imposible si tiene (…) medidas impopulares. Existen, de hecho, dos dificultades opuestas. Si en el presente los alimentos fuesen racionados, las naciones de Occidente podrían sufrir algo que ellos verían como hambruna. Pero, por otra parte, las naciones pobres son aquellas, cuya población se incrementa más rápido, podrían sufrir más por un reajuste, con lo que permanecerían igual. Tal como las cosas están, todo el mundo se opondría a la lógica solución” (ISS 1952: 137). En vista de esta evidente dificultad, el mentor de los planes hegemónicos Bertrand Russell, propuso una forma sutil y oculta de solución basada en cambiar la vida familiar (TSO 1931: 11).

La introducción de cambios en la vida familiar se basó en utilizar la salud como componente geo-político clave en la implantación del orden mundial hegemónico. Retrotrayéndonos a la actualidad, una aplicación brutal que estas ideas la vemos en la invasión de la OTAN en Libia, destruyendo el sistema consolidado de salud de la Jamahiriya, una larga labor bajo el liderazgo de Gaddafi: “Durante 40 años, o aún mas, no recuerdo, hice todo lo que pude para darle al pueblo casas, hospitales, escuelas, y cuando tenían hambre alimentos.” (Testamento de Gaddafi).

3.- ATAQUE BIO-QUÍMICO-PSICOLÓGICO PARA DESMEMBRAR LA FAMILIA Y AISLAR AL INDIVIDUO

La implantación de un “gobierno científico elitista”, desde la perspectiva oligárquica, deberá fortalecer la salud en los descendientes de las familias de formación científica y, para no perder la lealtad popular, debería crear las condiciones en las familias inferiores para debilitar la sed de libertad y de esperanza.

Para las familias oligárquicas se aplicará “tratamiento eugenésico, químico y termal del embrión, y deberá ser usada dieta desde los primeros años en vista al logro de la más alta capacidad que exista” (TSO 1931: 253). 

El anhelo por mejorar la raza oligárquica consistía en lograr que “por una bien dispuesta selección de químicos que sean inyectados en el útero, sea posible cambiar a un niño en un matemático, un poeta, un biólogo o un político” (ISS 1952: 176). Aquí ya se visualizan elementos de la depuración racial intrauterina como práctica oculta en sus propias poblaciones. Siendo así, ¿qué se puede esperar para el resto del mundo ‘inferior’?.

La población restante, acientífica e ignorante, “por medio de inyecciones y drogas y químicos (…), sería inducida a soportar de cualquier manera lo que sus maestros científicos puedan decidir que es para ellos bueno” (TSO 1931: 268; Cfr: http://www.aporrea.org/tecno/a120740.html). 

Haciendo uso de la ciencia habrá que aplicar una trilogía para desmembrar la familia: “La dieta, las inyecciones y las imposiciones punitivas deberían combinarse desde muy jóvenes para producir la clase de carácter y la clase de creencias que las autoridades consideren deseables. Así, cualquier tipo de crítica seria sobre el sistema de poder, se convertirá, psicológicamente, en imposible” (ISS 1952: 66). 

(i) La dieta deberá inducir a los cambios en la estructura biológica natural del individuo, por medio de transformaciones genéticas o la incorporación de químicos y fragmentos virales en los alimentos para que liberen toxinas y produzcan adicciones, teniendo por objetivo debilitar el funcionamiento mental y físico del organismo humano: “Los hombres adquirirán poder para alterarse a sí mismos y usarán inevitablemente este poder” (TSO 1931: 169). 

(II) Las inyecciones servirían para la inoculación de agentes infecciosos que aletargan la población y disminuyen la vida biológica. La idea de impactar la sociedad por medio de agentes virales bacterianos vía vacunación, plantas e insectos estaba tan adelantada ya en la década de los cincuenta, que otro ‘lord’ británico, dedicó una publicación a tal temática. Se trata del virólogo ‘Sir’ Frederick Charles Bawden con su ensayo “The impact of viruses on society” (IVS 1956: 65-101). Este coagente del plan hegemónico, en su intrincado discurso, alude a la relación entre las vacunas y la aparición de alergias (Y estamos citando algo dicho en los años cincuenta!). Como en estas esferas del poder nada es casual, es menester mencionar sus interrogantes acerca de la relación entre los virus y el desenlace cancerígeno: “¿Pueden las células contener en su propia constitución las potencialidades para llegar a ser cancerígenas cuando sean expuestas a un estímulo apropiado? ¿O acaso tienen que contraer algunas partículas extrínsecas que permanezcan latentes y inofensivas hasta que la célula obtenga el estímulo correcto?” (IVS 1956: 101). 

Excursus I: La respuesta a dichas interrogantes ya estaba siendo avizorada para esa época (Véase detalles en: http://www.aporrealos.com/forum/viewtopic.php?t=25538). Por una parte, la respuesta a la primera interrogante, consiste en haber desentrañado el mecanismo de replicación de las células embrionarias, cuya alteración sirvió para la inducción del cáncer, al igual que en la actualidad sucede con las células madres (por ello el interés de recolectar información genética de mandatarios y líderes específicos e introducirle agentes sintéticos “detonantes biológicos” adaptados a su genética individual. Casos para reflexionar: Fernando Lugo –Paraguay-, Cristina Fernández –Argentina-, Lula Da Silva y antes su llave José Alencar Gomes da Silva –Brasil-, Hugo Chávez –Venezuela. Cfr. http://networkedblogs.com/jUFEi o http://www.abrebrecha.com/articulos.php?id=147638). Por otra parte, la respuesta a la segunda interrogante radica en la introducción de partículas o fragmentos de agentes infecciosos o virus bacterianos los cuales serán activados por agentes sintéticos y por fuerzas electro—magnéticas específicas que simulan las fuerzas electrostáticas propias de las células huéspedes (Fin del excursus).

(III) Las imposiciones, sea como expresión de conductas autoritarias y moralistas de los padres, sea como conjunto de reglas o sanciones jurídicas que permean el hogar, destruirían el ambiente afectivo de niño, de modo que éste desarrollase actitudes de rechazo a su propio núcleo familiar, buscase suplir su carencia emotiva y afectiva en nichos de grupos externos de otros niños o adolescentes, quienes recibirán las pautas de conducta desde los medios de difusión masiva, obteniendo como resultado la desintegración familiar. 

4.- EDUCACIÓN PARA LA DESTRUCCIÓN DEL LIBRE ALBEDRÍO

Dentro de la planificación del modo como se crearían las condiciones para establecer una autoridad planetaria, la educación, la salud y la propaganda desempeñaban un rol fundamental: “El propósito de la educación debe ser destruir el libre albedrío. De esta manera, después de que los jóvenes abandonen la escuela deberán ser incapaces a lo largo de sus vidas de pensar o actuar al contrario de lo que sus maestros hubieran querido, es decir, autónomamente” (ISS 1952: 66). 

La educación estaría acompañada de medidas en el campo de la salud: “Nuevas formas de embriagarse aconteciendo sin dolor de cabeza pueden ser descubiertas, y nuevas formas de intoxicación pueden ser inventadas de manera tan deliciosa que por su voluntad los hombres están dispuestos a pasar sus horas ayunando en la miseria. Todas esas son posibilidades en un mundo gobernado por el conocimiento sin amor, y el poder sin encanto” (ISS 1952: 268). 

Excursus II: Formas deliciosas de intoxicación se notan en el aspartame y el ciclamato presentes en los dulces. Estudios recientes han establecido que la ingesta de bebidas gaseosas, además de convertirse en elementos etílicos dentro del organismo, 
incrementan la violencia física y las conductas agresivas en los jóvenes (Solnick SJ, Hemenway D "The 'Twinkie Defense:' The relationship between carbonated non-diet softdrinks and violence perpetration among Boston high school students" Injury Prev 2011; DOI: 10.1136/injuryprev-2011-040117). 
Dentro de los ‘inventos deliciosos’ se halla uno que utiliza el contacto sexual para hacer eficaz un arma bacteriológica cancerígena que selectivamente ataca a grupos étnicos, realizada con los avances de la biología sintética: VPH y HIV, invento reconocido por la American Association for the Advancement of Science cuando concluía que el “Special Virus” (HIV) es “un nuevo agente patógeno producido vía manipulación de genes humanos” (Graves, 2001: 91). En este contexto de fabricación de agentes sintéticos con capacidad biológica para afectar ciertos grupos étnicos, cobran relevancia las palabras del Presidente racista Sudafricano, P.W. Botha, en plena época de lucha de la población contra el apartheid, cuando el 15 de agosto de 1985 declaró: “Nuestra unidad de combate está ahora entrenando especiales chicas blancas en el uso de elementos sintéticos de envenenamiento lento. Lo nuestro no consiste ahora en una guerra donde podamos usar la bomba atómica para destruir a los negros, sino que debemos usar nuestra inteligencia para afectarlos. El encuentro de persona a persona puede ser muy efectivo. Tal como los registros lo muestran, el hombre negro de desvive por ir a la cama con la mujer blanca; aquí está nuestra única oportunidad… Nosotros hemos recibido un nuevo contingente de prostitutas de Europa y América” (Idem). Otra evidencia de igual peso, sobre el carácter de arma étnica del virus causante del SIDA, también la constituye las afirmaciones acerca de la creación de vacunas contra el HIV, cuya efectividad se ha mostrado en los grupos no-blancos (Walsh, Nancy (2003). AIDS vaccine may reduce rate of infection: greater efficacy in nonwhites. Clinical Psychiatry News, August, 2003). Lógicamente, ello permite constatar que este virus está diseñado para “grupos étnicos de color”, por lo cual ahí se mostraría mayormente la eficacia hallada.(Fin del excursus)

La educación será usada como propaganda pro el nuevo orden mundial: “Aparte de la cohesión nacional con el Estado, lo cual es todo aquello que la educación estatal intenta lograr en el presente, la cohesión internacional, y en el sentido según el cual toda la raza humana es una unidad cooperativa, es inmensamente necesaria si nuestra civilización científica quiere sobrevivir. Yo pienso que esta supervivencia será una exigencia, como condición mínima, para el establecimiento del Estado Mundial y la subsiguiente institución de un sistema mundial de educación, diseñado para producir lealtad al Estado Mundial” (ESO, 1932: 14). “La educación universal ha incrementado inmensamente las oportunidades de propaganda. No sólo es la educación en sí misma y en todos lados propagandista, sino que el poder de leer hace a toda la población susceptible a la influencia de los medios de difusión masiva” (ESO, 1932: 154). Esta idea será desarrollada por otro ideologo del Club Bilderberg, Zbigniew Brzezinski. (<fundador en 1973 de la comisión trilateral, el partido politico de la plutocracia financiera mundial>)

SEGUNDA PARTE

Introducción

Los centros intelectuales tecnócratas del club Bilderberg prepararon la invasión a Libia recurriendo a la sutil contaminación de la educación impartida oficialmente y convirtiendo el componente emocional en determinante político. La promoción de la educación, respetando las tradiciones de las comunas tribales, había alcanzado a los más amplios sectores de la población en la Jamahiriya Libia, la cual llegó a poseer la mejor infraestructura de toda África. Pero ello fue aprovechado y manipulado por aliados imperialistas y sus representantes locales. El Club Bilderberg percibió en esa educación inmensas oportunidades de propaganda para inducir a un desgaste político del liderazgo del Gran Guía y del modelo político concretado en el Estado de Comunas, los cuales servían de protección a la familia y a los comités tribales.

El Club Bilderberg concibe a la educación como un mero instrumento para despertar modos de percepción de estímulos específicos y tipos de sensibilidad que permiten atarse emocionalmente inclusive a imaginaciones o mundos ficticios, alejando la posibilidad de captar el mundo real y de aplicar una praxis transformadora del propio contexto.
Para la instauración del nuevo orden mundial se libra una guerra de cuarta generación cuyo espectro abarca desde la utilización de agentes bacteriológicos para afectar el sistema neurológico y las capacidades físicas hasta la utilización de ideologías pseudos-académicas para crear un pensamiento débil y sin criterio para distinguir la verdad de la mentira y la ficción. En Libia continua esta guerra, porque las tribus de mayor influencia se mantienen dignamente en lucha.

El Gran Guía en su último testamento conocido hacía una afirmación que sintetiza el problema libio y dilucidarla contribuiría a identificar los móviles de la traición interna contra su propio pueblo: “Hice todo lo que pude para ayudar a la gente a entender el concepto de democracia real, donde comités populares dirigen nuestro país. Pero eso no alcanzó, como algunos, incluso las personas que tenían casas de 10 habitaciones, nuevos trajes y muebles me dijeron, nunca estuvieron satisfechos y tan egoístas eran que aun querían más” (Testamento de Gaddafi). 

Dicha afirmación abre una gran interrogante: ¿Cómo fue posible el surgimiento de una oposición tan extrema desde sectores beneficiados con vivienda, sistema educativo y de salud gratuitos, servicio de agua potable, facilidades de créditos a cero interés, igualdad de derechos de la mujer, libertades y derechos humanos exaltados por la misma ONU, con el mejor status de vida y con un Gran Guía reconocido en toda África? ¿Cómo entender que sectores sacados de la miseria pudiesen estar descontentos con un Estado de comunas tan generoso? Una política de ataque al componente emocional estaba silenciosamente siendo ejecutada, llevando al extremo la idea de destruir los nexos afectivos, tal como preconizaba Bertrand Russell y la cual se convirtió en el punto medular del método para el desgaste político diseñado en los años sesenta por otro intelectual del Club Bilderberg, actual decano de los asesores de la Casa Blanca, Zbigniew Brzezinski.

El contenido del presente análisis de antropología política, en líneas generales, ya sido expuesto en diferentes escenarios de estrategia político-militar y de seguridad, relacionado con la guerra de cuarta generación. Se considera imprescindible que el mismo sea incorporado al conocimiento que nutre la organización de nuestros pueblos, siendo conscientes del escenario paralelo ya avanzado de una fase de guerra de quinta generación orientada a eliminar, con “detonantes bio-sintéticos”, los líderes emblemáticos sin dejar rastros perceptibles, tal como se indicaba en la parte anterior (http://www.aporrea.org/tiburon/a132566.html).

5.-EL DERRETIMIENTO DE LA DEMOCRACIA O EL DESGASTE POLITICO

El descontento y la insatisfacción de algunos grupos o sectores de la sociedad Libia comenzaron a manifestarse frente a las cavilaciones paralizantes de un Estado llevado por un espíritu sumamente comprensivo y paternalista, el cual luchaba por salir del aislamiento internacional. La novedosa forma de penetración imperial fue tan sutil y eficaz que no dio tiempo a que la Jamahiriya descifrara esa estrategia. En este contexto es donde se presenta el fenómeno del desgaste político en suelo libio; se estaba en presencia del derretimiento de la democracia, en referencia a lo cual vale aludir a Noam Chomsky en su libro Deterring Democracy (1992), traducido el castellano, previa eliminación de algunas secciones ‘inconvenientes’, bajo el título Miedo a la democracia (1997). 

Es imperante que los movimientos revolucionarios genuinos comiencen a decodificar dicho fenómeno. El desgaste político aparece cuando se presenta una situación confusa en la cual la regla que norma la integración de actores sociales es discursivamente difusa o incoherente en la práctica. El desgaste refleja una pérdida o carencia de sentido en sectores con ausencia de proyecto incluyente o sectores que son inducidos, via mass media, a percibir sus propias aspiraciones o apetencias como no acogidas en el discurso y práctica de quien lidera un proceso político. Por esta razón quien se considere demócrata no debería estar ajeno de aquellos letales efectos políticos de la tele-sociedad, entiéndase los mass media, magistralmente descritos por Giovanni Sartori en su libro Homo videns. La sociedad teledirigida [2008 (1997)]. 

El fenómeno del desgaste político puede concebirse como una tendencia estructural-ideológica hacia la difuminación de las líneas rectoras de una colectividad. La creación de tendencias difuminadoras está preconcebida para la destrucción del proyecto de identidad ético sobre el cual se erige la democracia real. Los enemigos de los proyectos políticos soberanos y conducentes a la autodeterminación de los pueblos atacan la columna medular: las líneas rectoras de carácter ético, puesto que ellos se basan en el poder de la inmoralidad, para hacer posible el posterior chantaje, la finta de indiferencia ante la injusticia y posibilitando la complicidad estructural [Cfr. Rupert Lay: Die Macht der Unmoral. Oder: Die Implosion des Westens (1993)]

No es casualidad que los Bilderberger intenten debilitar los tres rasgos definitorios de las líneas rectoras de un proyecto político: (1) Ellas identifican el discurso y los móviles de un liderazgo de acción colectiva, (2) le otorgan carácter de especificidad a un movimiento político y además (3) instituyen la función aglutinadora de actores sociales por proyectar las aspiraciones comunes en un contexto histórico determinado. 

Al quedar un colectivo sin líneas que sirvan de ideas motrices para su accionar social, queda reducido a una mera “masa amorfa”, tendencialmente indiferenciada (los ni-ni o llamados “idiotas políticos” en la Grecia antigua: estando éstos en la polis creían ser ‘a-polis’, ajenos y sin compromiso con lo colectivo). En esa inducida indiferencia, los lazos axiológicos sólo tienen la intensidad de la emoción pasajera, ellos determinan la aparición de núcleos políticos emotivos extremistas ciegos, opuestos a todo intento para crear polos reales basados en lo racional. Los instrumentadota del desgaste político quieren evitar, así, la polarización basada en el juicio racional; específicamente, ellos pretenden eludir aquella polarización que se constituye desde la “conciencia de pertenencia a un núcleo axiológico”, incompatible con aquellos otros núcleos formados para la negación, abolición o privación de su fuerza moral.

Los rasgos axiológicos se manifiestan en la cadena de lineamientos prácticos. Éstos parten de aspiraciones del sujeto histórico  –sea individuo o colectivo- a realizar o concretar valores asumidos por él. Dichos lineamientos perviven, pasando a través de las normas codificadas, hasta la última elección práctica del agente (Di Bernardo, L’indagine del mondo sociale -abreviado IMS, 1979: 174). En la praxis transformadora se materializa y se sopesa el grado de compromiso real de las aspiraciones portadoras de cargas valorativas de los agentes políticos. La repercusión colectiva de esas aspiraciones signará la especificidad del liderazgo político, cuyo fin genuino consiste en orientar el comportamiento colectivo según un grado de correspondencia empírica con imperativos éticos o con un sistema de principios morales (IMS, 1979: 87).

En el contexto político con bases en lo real amerita explicitar cuál es la regla que signa el accionar social en este momento histórico de hundimiento de un modelo capitalista paralelo a la emergencia de nuevas estructuras de signo socialista. Para interpretar la realidad histórica, escenario de pugna por la liberación – como diría Ignacio Ellacuría en su libro Filosofía de la realidad histórica (1991: 90) –, se precisa de criterios referenciales suficientemente explicitados, cuya aplicación conduzca a saber qué hacer con la información recabada del contexto, mostrando así los índices de coherencia con los proyectos normativos emancipadores. 

En el escenario socio-político, los datos recogidos son las únicas pistas por las cuales pueden guiarse los analistas situacionales, pero en muchos casos, al carecer del conocimiento de una teoría, no pueden explicarnos qué hace que la gente funcione; es decir, no pueden explicar la conducta que observan y registran, en consecuencia están impedidos de formular soluciones prácticas para consolidar o revertir determinada tendencia en el escenario socio-político. Las fuentes de tal impedimento proceden del individualismo metodológico, el rechazo a la lógica formal del método científico (RSF 2000: 148) o el extremo de racionalizar los fenómenos sociales sin conocer a cabalidad el contexto de aplicación de las reglas de la acción social, como apunta Di Bernardo en Le regole dell’azione sociale (RAS, 1983: 120).

Uno de los retos intelectuales en la búsqueda de solución al desgaste político lo constituye desenmascarar la visión tecnotrónica de la sociedad presentada por Zbigniew Brzezinski, la cual implanta, como principal objetivo de los núcleos de poder anglo-americano, el ataque al recurso emocional de un país, visión la cual se ayuda de la teoría de la acción deliberada, en la cual descansa la antropología capitalista. Comprender el pensamiento e intenciones de las tesis de Brzezinski pasa por centrar la atención en lo acontecido en Libia, por reflexionar en torno a los ensayos de diferentes técnicas para debilitar la organización política de base comunal de la Jamahiriya, con el propósito de construir una referencia teórico-práctica para repensar el modo de fortalecer los movimientos revolucionarios latinoamericanos, comenzando por Venezuela. Las nociones de desgaste político y de manipulación emocional están asociadas al inducido levantamiento de los pueblos contra quienes les quieren hacer el bien.

6.-LA DEMOCRACIA REAL Y COMO DESGASTARLA EN EL TERRENO POLITICO – Brzezinski

Ya decía Bertrand Russell que “el poder de leer hace a toda la población susceptible a la influencia de los medios de difusión masiva” (Education and the Social Order –Abreviada ESO-, 1932: 154). Ciertamente, todos los programas académicos y de formación institucional acompañados de la respectiva literatura dizque científica que los centros intelectuales de poder exportan a los Países del Sur, están concebidos para crear un determinado molde mental, fuera del cual no es posible aprehender la realidad en su genuina naturaleza, sino que es programada la mente para razonar a partir de meras proyecciones o conceptualizaciones alienantes, las cuales conducen a la apatía y falta de compromiso social en la praxis. Un pensador crítico, quien ha luchado contra esta pseudo-academia y a quien le temen la mayoría de los intelectuales de pensamiento débil, en su libro “La relación entre la sociología y la filosofía” (en adelante RSF, 2000) lo resume así: “Hasta mediados de la década de 1960, quien quisiera dedicarse al misticismo o al pensamiento marginal, al fraude intelectual o al antiintelectualismo, tenía que hacerlo fuera de las sagradas arboledas de la academia.[...] Ahora ya no es así. Durante las tres décadas pasadas, aproximadamente, muchas universidades se han visto infiltradas, aunque aún no atrapadas, por los enemigos del rigor conceptual y de la evidencia empírica: los que proclaman que no hay una verdad objetiva (de ahí el «todo vale»); los que hacen pasar la opinión política como ciencia, y los que se dedican a una falsa erudición. No se trata de pensadores heterodoxos originales: simplemente ignoran e incluso desprecian por completo el pensamiento riguroso y la experimentación” (RSF, 2000:311-312) 

Las ideas de Russell llegarán a ser incorporadas a la estrategia de desgaste político presentadas por Zbigniew Brzezinski en su libro La era Tecnotrónica (adelante como LET, 1969), el cual se ha convertido en el manual de referencia para infiltrar los contenidos de los programas educativos a nivel de primaria y universitario de los Países del Sur, además de los medios de difusión masiva, presentando el estilo ‘democrático’ de vida consumista occidental y la tecnocracia amoral e insensible como el prototipo a imitar por los pueblos de la “periferia mundial”. 

Según Brzezinski, la sociedad tecnotrónica crearía las condiciones para la formación de la política amorfa. Una fuente de constante desgaste político la constituye el conjunto de condiciones creadas para impedir la definición ideológico-política, provenientes de una influencia imperialista de naturaleza ‘porosa y casi invisible’. El modo como ello acontece se explicitará en este análisis recurriendo a una reinterpretación –desenmascaramiento- de los postulados teóricos del discurso racista de la revolución tecnotrónica expuesta por Zbigniew Brzezinski. Se tratara de estudiar al oponente ideológico desde dentro y de descomponer su discurso para explicitar los mecanismos que el imperialismo utiliza para conformar movimientos amorfos por su indiferenciación ideológica y ética

El caso de Libia ofrece ejemplos aleccionadores, de modo que el presente no se trata de un mero ejercicio teórico: Esos anómalos grupos de oposición anti-Gaddafi sin definición ideológica serviles al imperio y en coordinación con la OTAN han quedado a la vista. Sus crueles acciones contra población indefensa ilustran sus carencias éticas. Es necesario tomar previsiones a partir de lo acontecido en la Jamahiriya. El escenario puede variar, pero el sutil esquema empleado por quienes se creen los amos del mundo es similar en cada región donde emergen iniciativas de emancipación y autodeterminación de los pueblos. 

Veamos lo que nos dice Brzezinski.

La estrategia imperialista, devela Brzezinski, “funciona mediante la interpenetración de las instituciones económicas, la armonía cordial de los dirigentes y partidos políticos, los conceptos compartidos de los intelectuales refinados, la fusión de los intereses económicos” (el resaltado en este y los subsiguientes es nuestro. NdR. LET, 1969: 63). 

Yendo más allá de lo dicho por Brzezinski, se puede afirmar que, el imperialismo, si bien no es algo nuevo en el mundo, sigue siendo algo que todavía no ha sido bien elucidado. Las observaciones de este ideólogo de la extrema derecha lo confirman y no dejan de tener actualidad: “Lo que los análisis más ortodoxos del imperialismo, y sobre todo los marxistas, no llegan a captar, es lo que hay de novedoso en la relación —compleja, íntima y porosa— de Estados Unidos con el mundo. Quienes interpretan dicha relación sólo en términos de una embestida imperial, hacen caso omiso del papel que desempeña la dimensión esencial de la revolución tecnológico-científica (LET, 1969: 64). 

Brzezinski, continúa explicando: “Esta revolución no sólo cautiva la imaginación de la humanidad (¿quién puede dejar de conmoverse frente al espectáculo del hombre que llega a la Luna?) sino que estimula, ineludiblemente, la imitación de los más avanzados por los más atrasados y promueve la exportación de nuevas técnicas, métodos y aptitudes organizativas desde los primeros. [...] Todo esto tiene connotaciones imperialistas y sin embargo sería engañoso rotularlo así” (LET, 1969: 64). En verdad, resulta difícil captar la influencia global que ha ejercido dicha sociedad en su papel singular de diseminadora de la revolución tecnotrónica. 

La clave del análisis de Brzezinski la constituye el ataque al recurso emocional de un país por medio de la revolución tecnotrónica, y él no tiene escrúpulos en afirmarlo abiertamente: “El Tercer Mundo es víctima de la revolución tecnotrónica. Sea que los países menos desarrollados crezcan rápida o lentamente o que no crezcan en absoluto, es casi inevitable que muchos de ellos sigan dominados por sentimientos cada vez mayores de carencia psicológica(LET, 1969: 71). La táctica imperialista para mantener la desintegración política en la sociedad consiste en crear complejos de inferioridad y en convertirse en referencia externa en todos los ámbitos, evitando que los proyectos colectivos se consoliden en su identidad, pues la referencia será algo distinto a sí mismos, la referencia será el imperialismo.

Los medios de difusión masiva se encargarán de envenenar las mentes de naciones subdesarrolladas, puesto que “en un mundo electrónicamente intercomunicado, el subdesarrollo absoluto o relativo será intolerable [...] Ya no se trata de la "revolución de las expectaciones crecientes". El Tercer Mundo enfrenta, ahora, el espectro de las aspiraciones insaciables” (LET, 1969: 71). 

Referente al contexto libio, vale citar aquí los dos rasgos que el Gran Guía mencionaba: “nunca estuvieron satisfechos y tan egoístas eran que aun querían más. Fueron ellos quienes dijeron a los estadounidenses y otros extranjeros, que necesitaban "democracia" y "libertad" sin reconocer que es un sistema salvaje, donde el pez grande se come al chico, pero estaban encantados con esas palabras, sin tener en cuenta que en EE.UU., no hay medicina gratis, no hay hospitales gratis, no tienen viviendas gratis, no hay educación gratis y no tienen comida gratis, excepto cuando la gente tiene que mendigar o ir a largas colas para obtener un plato de sopa.” (Testamento de Gaddafi). 

El imperialismo hace a la gente consciente acerca de modelos de democracia, de leyes, de luchas reivindicativas, de progreso, de igualdad, de satisfacción de necesidades, de esteriotipos educativos, de ciudadano civilizado. Pero de inmediato pone la trampa: les hace creer que su realización completa será inmediata, a la vez, via mass media, les fija metas ficticias con etiquetas como ‘democracia’, ‘desarrollo’, ‘sociedad civil’, ‘capitalismo popular’, ‘libre mercado’, ‘sueño americano’, y toda la variedad de formas lingüísticas vacías de contenido. Si la población no recibe la educación con las herramientas para descifrar esas trampas semánticas, es comprensible que reaccione contra sus mismos benefactores. La revolución latinoamericana ofrece numerosos ejemplos de estas reacciones populares. Es menester identificar su origen y no meramente aludir al disfraz del término ‘manipulación’.

Brzezinski ofrece un dato, el cual - dialécticamente reinterpretado - arroja pistas acerca la génesis del descontento colectivo como base para construir el desgaste político: en el Tercer Mundo, una revolución subjetiva precede al cambio del entorno objetivo y produce un estado de desasosiego, intranquilidad, cólera, angustia e indignación. En verdad, se ha observado que "cuanto más se acelera la ilustración más frecuente es el derrocamiento de los gobiernos” (LET, 1969: 76). 
Se entiende, en consecuencia, por qué en el Proceso Socialista de la Jamahiriya (puede sustituirse el nombre por algún otro país del eje bolivariano latinoamericano), cuantos más logros y reivindicaciones sociales habían sido alcanzados, más ideales ficticios le eran y continúan siendo presentados al pueblo, de tal modo que permanezca ciego ante los avances reales y ‘desilusionado’ porque las ‘promesas’ mediáticas quedan insaciadas, generando el efecto de socavar el apoyo de sectores de la población hacia la propuesta socialista y produciendo el desgaste político.

Los medios de difusión masiva y la educación –preconcebida para tales fines- se convierten en el arma predilecta para crear las condiciones para el desgaste político, puesto que modifican el entorno subjetivo a un ritmo acelerado, mientras que las condiciones objetivas cambian lentamente. La baja en la calidad de la educación científica, social y moral, sobre todo del nivel académico superior, contribuye a objetivos de preservar la condición amorfa de la política. En todos los niveles, “la enseñanza tiende a desalentar el pensamiento autónomo y el desarrollo de esa mentalidad inquisitiva y experimental que es imprescindible para el desarrollo” (LET, 1969: 82). No se trata de sólo de la insuficiencia educacional, sino de crear las condiciones para que a los pueblos los estén maleducando: “La educación de este tipo favorece la formación de una clase de jóvenes insuficientemente preparados, cuya frustración, creciente radicalismo y susceptibilidad a los esquemas utópicos” (Idem) favorecen el ataque a lo emocional del recurso humano. Los hechos suscitados en Libia se ofrecen como dolorosa constatación de la eficacia de esta estrategia imperialista contra una democracia real.

Pareciera que el Gran Guía hubiera visto esta situación con claridad meridiana cuando dice: “Ahora, estoy bajo el ataque de la fuerza más grande en la historia militar, mi pequeño hijo africano, Obama quiere matarme, para quitarle la libertad a nuestro país, para quitarnos nuestra vivienda gratis, nuestra medicina gratis, nuestra educación gratuita, nuestra comida gratis y reemplazarlas con el American style of thievery (estilo de rapiña americano), llamado "capitalismo", pero todos en el tercer mundo sabemos lo que eso significa, significa que las corporaciones se apropian de los países, se apropian del planeta y la gente sufre” (Testamento de Gaddafi).

Si países del tercer mundo –explica Brzezinski- quisieran buscar una educación para un pequeño porcentaje de estudiantes privilegiados con becas o provenientes de familias ricas, serán sumergidos “en valores y en un sistema educacional que preparan a los individuos para vivir en un país avanzado, y que pueden restarles la posibilidad de desarrollar una personalidad acorde con las exigencias de una vida activa en sus propias comunidades” (LET, 1969: 83) de su país de origen. 

En un contexto social en el cual se quiera frenar un proceso de cambio, sería suficiente crear las condiciones para evitar la consolidación de identidades éticas, entiéndase la conformación de polos éticos definidos, los cuales son la base de la fortaleza política de un proyecto de transformación colectiva. 

Reinterpretando el discurso de Brzezinski podemos extraer claves para entender que el fenómeno del desgaste político es el resultado de la confluencia de factores desintegradores: “el efecto acumulativo de estos factores favorece la implantación de un esquema político muy turbulento y extraordinariamente amorfo” (LET, 1969: 83). Esta situación se agrava debido que, en términos generales, la base de la pirámide política de los países menos desarrollados la ocupan las masas de marginados o campesinos pero que ya no están estrictamente circunscriptas a su medio inmediato, porque las comunicaciones en su diversidad telemática establecen un contacto íntimo con la sociedad nacional y las ayudan a ‘atomar’ o aislar la conciencia de sus carencias materiales. La clase política viene compuesta -siguiendo la terminología de Brzezinski- en gran medida por habitantes postcampesinos o postmarginales carentes de la formación política y que buscan nuevas fuentes de autoridad

Al desgaste progresivo programado se le agrega la condición humana de algunos políticos, quienes proceden de una pseudo-intelectualidad compuesta por personas relativamente jóvenes que en determinado momento han adquirido cierta educación meramente formal avanzada - a menudo de pésima calidad profesional— “y que, puesto que viven en malas condiciones y piensan que la sociedad no les ofrece las oportunidades a las que tienen derecho, son muy sensibles a los programas xenófobos de tipo militante; en el vértice de la pirámide se encuentra una élite relativamente culta pero reducida, que lucha por conquistar la estabilidad y el progreso o, a veces, por demorar o impedir las reformas porque, para decirlo con las palabras de un estudioso brasileño, ‘así lo quieren’” (LET, 1969: 84). Para conservar sus privilegios dependen de la perpetuación del statu quo. Estos privilegios son los de la propiedad o, más a menudo, cuando se trata de naciones nuevas, los de la ubicación burocrática (Idem). 

Excursus: Si alguien desea buscar ejemplos prácticos, sería suficiente fijarse en los indicios de mera sustitución de los amos de propiedades y de los recién arribados a posiciones burocráticas desde donde se erigen en nuevos monopolistas del poder, independientemente si es el contexto africano o latinoamericano. Bajo el liderazgo del Presidente Chávez se ofrece parcialmente una solución al problema de la propiedad mediante la valiosísima Misión Gran Vivienda Venezuela, aunque sin haber solucionado el problema de la banca especulativa. Otro de los problemas que atenta contra la propiedad se origina de la mercantilización de la salud y en la dependencia gubernamental de actores e instituciones imperialistas internacionales encargados de asegurar la continuidad de la esclavitud mediante la diseminación de enfermedades mediante algunas vacunas y medicamentos (Cfr. Fabricantes virus del SIDA mercadean la gripe »porcina« AH1N1: http://www.aporrea.org/tecno/a120740.html). En Venezuela se observa la paradoja de que productos privativos de la salud son promovidos a través de aplicaciones libres. Estos asesores y proveedores con anuencia basada en la ignorancia o intereses mercantilistas de operarios locales avalan sus productos y los protocolos ‘sanitarios’, que van a causar más enfermedades, con la consecuencia de mantener al ciudadano sin capacidad de disponer de sus ahorros y restringiéndole la posibilidad de acceder a algún tipo de inversión para ver su trabajo convertido en un elemento productivo de la nación. La única solución que le queda al Estado para detener el desgaste político consiste, además de continuar fortaleciendo el trabajo conjunto del binomio milicia-pueblo, en radicalizar la Revolución en el campo habitacional y de salud, acompañando una educación de la familia en torno a los valores inmateriales y advirtiéndole de las acechanzas de la Dieta Russelliana: Alimentos, Inyecciones y e imposiciones que destruyen el núcleo afectivo. Esto permitiría liberar de la esclavitud capitalista a la mayoría de la población, abriendo la oportunidad de liberar la concentración del capital que antes quedaba en manos de grandes cadenas inmobiliarias y que ahora sería diversificado según la propia iniciativa de los trabajadores (Fin del excursus).

En síntesis, producto de una lectura invertida de los postulados de Brzezinski, podemos afirmar que en relación al desgaste político, “el problema no reside en la falta de desarrollo o cambio, sino que surge porque los pobres se dan cuenta de que ni siquiera el cambio acelerado modificará muchas cosas para mucha gente en el futuro próximo, y porque tienen cada vez más conciencia de que los más ricos también empiezan a sentir remordimientos por la existencia de esta brecha material” (LET, 1969: 84).
Tal comunicación de factores genera un sentimiento de carencia aguda que culmina en la intensificación de la hostilidad política –pero sin identidad propia realmente consolidada- entre grupos asociados en torno a núcleos de valores que son excluyentes entre sí, pero sin que haya una polarización basada en la comprensión del hecho político y los valores compartidos. El cambio e conciencia acontece por la divulgación académica de un conjunto de ideologías pseudos-intelectuales que acompañan al ataque emocional de la población del Tercer Mundo (Esto será objeto de la siguiente entrega).

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La guerra psicologica permanente

Las características de la guerra actual, por el control de los mercados y de los recursos naturales no renovables del planeta que implica en todos los casos, el reordenamiento económico, político, social y cultural de grandes regiones del mundo mediante la absoluta supremacía tecnológica, es definida como "guerra de cuarta generación". Sin embargo y a pesar de los eufemismos, la guerra aún consiste en imponer la voluntad propia al adversario, por cualquier medio. El secreto fundamental de la guerra es el secreto, dice el clásico manual militar de operaciones, ¿entonces como operar en un universo en el que todos estamos siendo observados? En escenario en el que las corporaciones están en guerra contra cualquier forma de disidencia que no pueda ser usada en su beneficio, por vía directa o indirecta. En el que el control de los aparatos militares, de gobierno, de legislación y de justicia, responden directamente al control de estas corporaciones . Y en el que cualquiera por banalidad o indiscreción, es capaz de grabar o tomar imágenes o vídeo, de cualquier persona o acontecimiento. Mientras que tres o cuatro compañías controlan todo el tráfico informativo, nuestras preferencias y nuestras conductas son tipificadas y analizadas. Somos espiados todo el tiempo. En un mundo virtual en donde renunciamos a nuestra privacidad casi voluntariamente, alentados por las practicas socialmente instituidas. Por tanto la resistencia necesariamente debe ser global. La guerra actual es sobretodo tecnológica, de control, propaganda y desinformación masiva, es una Guerra Irregular, Asimétrica. Ésta es operada sobre nuestra voluntad mediante la propaganda sistemática y masiva, y repite como siempre lo ha hecho la propaganda de guerra, "tu eres débil", "tu no tienes posibilidades de ganar, ni siquiera tu propia salvación", "tú solo puedes claudicar antes o después", RÍNDETE .

"...En ésta clase de guerra, (<< psicológica permanente, irregular, asimétrica, de cuarta generación >>), no puedes -no debes- medir el éxito del esfuerzo a través del número de puentes destruidos, edificios tumbados, vehículos quemados, o bajo cualquier otro estándar que ha sido utilizado en la guerra regular tradicional. La tarea es destruir la eficacia y la efectividad de los esfuerzos del adversario y su capacidad de utilizar a la población para sus propios fines..."

Curtis E. Lemay

General Estadounidense

El problema del capitalismo serio es similar al de las hadas y los duendes, es decir: nadie ha conseguido pruebas de su existencia salvo en la mitología.